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La importancia de llamar a la Policía, general William Rincón
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“La importancia de llamar a la Policía”: carta abierta del general William Rincón a la ciudadanía

“¡Cada llamada salva vidas, es una acción decidida contra el crimen y una contribución oportuna a la seguridad de todos!”.

Marcar un número en medio de la incertidumbre puede parecer un acto simple, casi automático. Sin embargo, en Colombia esa llamada a menudo marca la diferencia entre la vida y la muerte. Lo hemos visto una y otra vez: en Bogotá, donde una alerta ciudadana permitió actuar frente a hurtos en el sistema de transporte; en Villavicencio, donde una denuncia oportuna durante la reciente coyuntura electoral evitó delitos contra la democracia; y en Manizales, donde la activación inmediata de la Línea 123 derivó en la captura de un hombre de 53 años, presunto responsable del homicidio de una adulta mayor de 80 años en el barrio Girasoles, tras una riña. Estos hechos evidencian que cada llamada se traduce en acciones concretas que salvan vidas y hacen efectiva la respuesta del Estado.

Por ello, cada vez que un ciudadano decide marcar nuestras líneas de emergencia, está haciendo algo más que pedir ayuda: está confiando en que juntos podemos enfrentar ese temor paralizante y transformar la indecisión en protección.

Sé que muchas veces la duda invade: ¿será útil llamar?, ¿responderán rápido?, ¿vale la pena denunciar? Mi mensaje es claro: ¡sí vale la pena! Porque cada llamada abre la puerta a una acción inmediata, a un acompañamiento real y a la posibilidad de evitar que un hecho aislado escale a consecuencias irreparables.


En situaciones límite —como un niño en riesgo en un balcón, una riña que escala en la vía pública o un conductor en estado de embriaguez que pone en peligro a otros— una alerta oportuna permite desplegar patrullas y anticiparse a la tragedia; en estos casos, detrás de cada intervención hay un ciudadano que decidió no guardar silencio. Por ello, como director de la Policía, es importante enfatizar que nuestros canales de atención constituyen el primer eslabón de una respuesta institucional que escucha, reacciona y protege en tiempo real.

La decisión de denunciar e informar a las autoridades, tiene hoy un impacto positivo en la percepción de seguridad. Entre el 1 de enero y el 6 de abril de 2026, nuestros sistemas de emergencia registraron 1.817.019 llamadas, con concentraciones más altas los jueves y sábados —268.261 y 279.468 reportes— y un incremento sostenido durante los fines de semana, cuando se superan las 270 mil comunicaciones diarias. Este comportamiento evidencia no solo los momentos de mayor demanda, sino también la necesidad de mantener una capacidad de comunicación oportuna, reacción ágil y de respuesta coordinadas.

Detrás de ese flujo constante de llamadas se refleja una realidad amplia y dinámica. La mayoría de los reportes, tanto telefónicos como virtuales, provienen de ciudadanos que expresan inconformidades o alertan sobre situaciones que afectan su entorno. A esto se suman, en lo corrido del año, 95.897 casos por alteraciones de la tranquilidad pública, 27.273 activaciones de alarmas o sospechas, 13.122 accidentes de tránsito, 9.804 solicitudes de asistencia médica o de rescate y 8.774 hechos de violencia
intrafamiliar. Estas cifras evidencian que la seguridad va más allá del delito: implica responder a conflictos cotidianos, atender emergencias y gestionar riesgos de la vida diaria.


Para responder a esa realidad, contamos con el Sistema Integrado de Emergencias y Seguridad (SIES) 123, que integra tecnología y talento humano en todo el país. Las llamadas ingresan a través de operadores de telefonía celular, y son direccionadas a los Centros Automáticos de Despacho, donde personal especializado analiza cada caso y coordina respuestas en tiempo real. Esta articulación ordena los flujos de la demanda y asegura que los reportes reciban la atención oportuna que requieren.

En Bogotá, por ejemplo, la alerta de un ciudadano a la Línea 123 nos permitió activar un operativo inmediato con un despliegue inédito de mil uniformados, que culminó con el rescate de una niña de siete años que había sido llevada en un vehículo hurtado; en pocas horas, y gracias a esa llamada inicial, logramos ubicarla sana y salva. En otro caso, en la localidad de Bosa, un conductor fue secuestrado tras aceptar un servicio por aplicación, luego de ser retenido durante varias horas, herido y obligado a enviar mensajes a su familia para exigir dinero. El 4 de abril de 2026, en un operativo fue rescatado con vida, gracias a información suministrada por líneas telefónicas.

En un contexto donde las violencias de género siguen afectando a cientos de mujeres en el país, la Línea 155 se ha convertido en un mecanismo clave para activar respuestas inmediatas, brindando orientación y acompañamiento especializado. Su articulación con otras rutas de atención ha facilitado que más víctimas den el primer paso, rompan el silencio y abran el camino hacia su dignificación y justicia.

La Línea 112, por su parte, ha sido clave para reportar delitos en tiempo real y movilizar a la Policía de manera oportuna. Aunque los retos de cobertura y tiempos de respuesta pueden variar por territorio o localidad, la existencia de este canal ha permitido a ciudadanos alertar sobre situaciones que requieren acercar a las unidades policiales al lugar donde suceden anomalías o circunstancias de orden público, en horas críticas.

Así mismo, la protección de niños, niñas y adolescentes frente a situaciones de vulneración también ha ganado fuerza con la Línea 141, operada en coordinación con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). A través de este canal, casos de riesgo infantil han sido remitidos para atención prioritaria, a fin de salvaguardar la integridad física y emocional de los menores. En lo corrido de 2026, la Policía ha rescatado 19 menores en Bogotá en condiciones de abandono. Uno de los casos más dramáticos fue el de una niña de 3 años hallada sola y encerrada en una vivienda en Usaquén, tras la alerta de los vecinos. La menor fue puesta bajo protección del ICBF.

Por su parte, la Línea Anticorrupción 157 se ha consolidado como un mecanismo clave de articulación institucional y control, con 33.061 llamadas recibidas, 580 incidentes identificados y 170 noticias criminales abiertas, asociadas principalmente a delitos contra la administración pública (85), delitos electorales (23), y administración de justicia (4). Las denuncias han sido trasladadas a la Procuraduría, a la Contraloría y a la Superintendencia de Industria y Comercio, y advierten una posible afectación al patrimonio público cercana a 530 mil millones de pesos. Así mismo, en el contexto electoral se han reportado 302 incidentes, con 23 noticias criminales y 384 denuncias remitidas a la Fiscalía. Los delitos más recurrentes han sido corrupción al sufragante, constreñimiento y tráfico de votos, con mayor concentración de reportes en Bogotá, Santander y Valle del Cauca.

En cuanto a la lucha contra el crimen, la Línea Nacional Antidrogas 167 se consolida como una herramienta efectiva contra el narcotráfico en Colombia. Creada en 2004 y fortalecida desde 2014 con apoyo de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley (INL), el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) y la Asociación de la Industria Celular (ASOCEL), hoy opera bajo el liderazgo de la Dirección de Antinarcóticos. Entre 2025 y 2026, canalizó 607 informaciones efectivas que se tradujeron en 440 casos atendidos por policías metropolitanas, 100 por departamentos de Policía y 67 por unidades de la misma DIRAN, aportando directamente a incautaciones y operaciones de alto impacto contra redes criminales.

Un ejemplo concreto de estos esfuerzos se registró el 18 de marzo de 2026, en la vía Andalucía – Cerritos (kilómetro 37), jurisdicción de El Cerrito, Valle del Cauca, donde la Policía incautó 87 kilogramos de clorhidrato de cocaína ocultos en una caleta tipo doble piso dentro de un camión, logrando la captura de un hombre que cubría la ruta entre Cauca y Caldas; afectando de esta manera, rutas y finanzas del multicrimen.


A partir de estos casos, se evidencia que las líneas de atención de la Policía Nacional no son solo canales de contacto, sino un sistema articulado que integra cercanía humana con tecnología avanzada. Desde la telefonía IP hasta los centros automáticos de despacho y las plataformas de gestión de incidentes, cada componente está diseñado para transformar una llamada en una respuesta efectiva. Así, los reportes ciudadanos se convierten en acciones concretas orientados a proteger la vida, salvaguardar la
integridad, defender la economía y garantizar los derechos de la ciudadanía.

Llamar no es solo pedir ayuda: es despertar la presencia del Estado, activar la acción inmediata y cambiar el rumbo de una situación crítica. Por eso, la invitación es clara: use estas líneas, compártalas y téngalas siempre presentes. En el instante decisivo, un solo número puede marcar la diferencia entre la tragedia, la atención oportuna, la contención del crimen y la protección inmediata. Ante esta realidad, queremos hoy decirles que su Policía siempre estará ahí, lista para responder y acompañar a cada ciudadano que decide no quedarse en silencio, debido a que la seguridad es una responsabilidad institucional, pero también un compromiso compartido que nos permite construir entre todos un país más seguro y libre de impunidad.

General William Rincón, director general de la Policía Nacional.

Llamadas que salvan: la Policía Nacional amplía sus canales de atención al ciudadano

En Colombia, una llamada puede marcar la diferencia entre el riesgo y la protección, entre el delito y la acción oportuna del Estado. Por eso, la Policía Nacional reafirma su compromiso con la seguridad y la convivencia mediante un sistema integral de atención que articula canales telefónicos, plataformas digitales y espacios de contacto directo con la ciudadanía. Más que números telefónicos, estos mecanismos son líneas de respuesta inmediata que permiten transformar las alertas en intervenciones concretas, entendiendo que detrás de cada amenaza, extorsión o hecho delictivo hay una persona o una comunidad que requiere atención, orientación y protección efectiva.

En esta dinámica, la Línea de Emergencia 165, atendida por el GAULA, demuestra cómo detrás de cada llamada existe una persona valiente que le permite a la institución, actuar a tiempo frente a la intimidación de la extorsión. De hecho, durante el año 2025, se atendieron 47.406 llamadas, de las cuales 24.079 correspondieron a este tipo de casos. En lo corrido de 2026, se han recibido 10.366 llamadas, con 4.562, logrando impedir pagos denigrantes por más de 20 mil millones de pesos a las organizaciones criminales.

En situaciones de riesgo, emergencia o vulneración de derechos, la rapidez de una llamada salva vidas. Por ello, la Policía Nacional ha consolidado un gran sistema de atención que opera las 24 horas del día, los 7 días de la semana, respaldado por tecnología, operadores especializados y protocolos coordinados para responder con eficacia. Entre el 1 de enero y el 6 de abril de 2026, estos canales registraron 1.817.019 llamadas, que derivaron en 95.897 casos por alteraciones de la tranquilidad pública, 27.273 activaciones de alarmas por distintas situaciones, 13.122 accidentes de tránsito, 9.804 solicitudes de asistencia médica y 8.774 hechos de violencia intrafamiliar, reflejando su capacidad permanente de respuesta ante múltiples escenarios.

Entre los principales canales de atención de la Policía Nacional se encuentran:

✓ Línea única de emergencias 123, que recibe reportes de riesgo inminente. El 4 de abril de 2026, en Bogotá, una llamada ciudadana permitió activar un operativo con el despliegue de más de 1.000 uniformados, que culminó con el rescate de una menor de 7 años que había sido llevada en un vehículo hurtado, siendo ubicada sana y salva horas después.

✓ Línea directa con la Policía 112, habilitada para reportar delitos en curso, facilitando la reacción inmediata y la captura de responsables en flagrancia.

✓ Línea de Emergencia 165 (GAULA), especializada en secuestro y extorsión, con más de 10.000 llamadas en 2026 y resultados en prevención de pagos criminales superiores a 20 mil millones de pesos.

✓ Línea 155 o línea Púrpura de Violencias basadas en Género, que continúa fortaleciendo la atención y activación de rutas de protección para víctimas de violencia, en articulación con unidades especializadas.

✓ Línea 141, orientada a la atención de niños, niñas y adolescentes, que ha permitido activar rutas de protección con el ICBF. En 2026, la Policía ha participado en el rescate de al menos 19 menores en Bogotá en condiciones de abandono.

✓ Línea 157 Anticorrupción, es un canal para denunciar irregularidades y delitos contra la administración pública. A la fecha registra 33.061 llamadas, 580 incidentes y 170 noticias criminales, con una afectación estimada al patrimonio público cercana a 530 mil millones de pesos y 384 denuncias remitidas a la Fiscalía en contexto electoral.

✓ Línea 167 Antinarcóticos, que entre 2025 y 2026 gestionó 607 informaciones efectivas, derivando en operaciones contra el narcotráfico en todo el país.

✓ Línea 159 Anticontrabando, enfocada en la denuncia de comercio ilegal, fortaleciendo las acciones contra redes de contrabando y afectaciones a la economía legal.

Más allá de las líneas telefónicas, la Policía pone a disposición otros espacios de atención e investigación ciudadana. Las Oficinas de Atención al Ciudadano en todo el país reciben peticiones, quejas, reclamos y sugerencias; también cuentan con líneas gratuitas nacionales 018000-910600 y 018000-910112, así como los números fijos (601) 6015159111 / 9112 para orientación personalizada y derivación de casos. [Directorio de Oficinas: policia.gov.co].

De manera complementaria, la Dirección de Inteligencia Policial (DIPOL) opera como el centro estratégico para la generación de inteligencia y anticipación de amenazas, promoviendo acciones preventivas y cooperación con otras entidades y la comunidad. Su atención institucional puede contactarse al teléfono 3143587212 a la línea contra el crimen de la Policía Nacional.

A partir de esta potencialidad, la Policía Nacional de Colombia hace un llamado a la ciudadanía: use, comparta y difunda estos canales de atención. Realizar una llamada o expresar una preocupación no es un simple trámite; es activar mecanismos que protegen vidas, fortalecen la convivencia, resuelven conflictos, denuncian y acercan la acción institucional a donde más se necesita.

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