La cuidadora del perro relató que este solo le ladró a un hombre, quien reaccionó de manera violenta.
La pérdida de una mascota, considerada hoy en día un miembro más de la familia, es un dolor que deja una huella imborrable, sobre todo, si el animal fue víctima de un acto violento, producto de la intolerancia humana. Esto es lo que se encuentra viviendo Glenda de León, quien vio morir a su french poodle, Lombi, de forma injusta a manos de un hombre.
Los hechos ocurrieron en la urbanización Villas de Alejandría, en Santa Marta: “Yo normalmente llego del trabajo a sacar a mis perritos, que son parte de mi familia. Salí con ellos, íbamos a entrar cuando ellos sintieron la presencia de un hombre que iba pasando y comenzaron a ladrarle; el hombre enseguida actuó de manera violenta y comenzó a lanzarles patadas, a agarrar piedras y pateó a uno de ellos”, relató la mujer.
Glenda, quien se encontraba en compañía de su madre, le pidió al hombre que no les pegara, que los perros no lo iban a morder. “Los perros siguieron ladrando, pero en ningún momento tiraron a morderlo, cuando él tomó un pedazo de concreto y se lo tiró en la cabeza a Lombi, él enseguida murió, fue una escena bastante desgarradora y recordarlo para mí es bastante duro. El hombre intentó huir, mi mamá y yo lo agarramos y nos golpeó a nosotras también, incluso, en el forcejeo, mi mamá, que tiene 60 años, cayó al suelo”.
La comunidad logró detener al hombre y lo tuvo retenido hasta que llegó la Policía y lo capturó. “Las autoridades se llevaron a Lombi para confirmar la causa del fallecimiento y han estado apoyándonos. La captura del hombre fue legalizada en una audiencia y estamos a la espera de las siguientes audiencias. En estos momentos estoy en urgencia odontológica porque tengo la boca bastante hinchada, maltratada, la mandíbula me molesta hasta para hablar y mi mamá está en reposo, en Medicina Legal le dieron de 11 a 15 días de incapacidad porque está hinchada, con moretones y raspones”.
La mujer hizo un llamado a las autoridades para que se haga justicia: “Estoy alzando mi voz y quiero que esto no quede impune, este dolor que siento es bastante duro, mi perrito no merecía morir de esa forma tan cruel y despiadada, entonces, el llamado es a que se haga justicia, que se cumpla la Ley Ángel, porque las personas no pueden maltratar a estos seres sintientes y seguir como si nada hubiese pasado”.
Por su parte, la Alcaldía de Santa Marta confirmó la captura del ciudadano y exigió justicia y cumplimiento de la ley.





