Ahora, el Rojiblanco afrontará la tercera fecha en el Olímpico Romelio Martínez contra Nacional, el viernes 30 de enero, a las 8:00 p. m.
Por: Iván Peña Ropaín.
Junior de Barranquilla, después de casi 9 años, volvió a derrotar a Millonarios en el estadio El Campín de Bogotá, duelo válido por la fecha 2 de la Liga BetPlay-I 2026, siendo su marcador final 2-1.
El cotejo arrancó con un azul cachaco más propositivo, intentando asumir el rol de las acciones desde la posesión y el empuje de su público. Sin embargo, el apodado Embajador volvió a mostrar fragilidades defensivas que el ‘rojiblanco’ costeño supo castigar con contundencia y eficacia.
El primer gol del conjunto ‘tiburón’ llegó luego de una desatención en la zaga local, la cual fue bien aprovechada por el ataque visitante, que no perdonó dentro del área. Esa diana se hizo incipiente al minuto 27, con una descolgada por banda derecha de Cristian Barrios, llevándose a varios jugadores y corriendo al centro del campo, desde donde descargó hacia la lateral izquierda para que Yeison Suárez, tras dos pasos, la metiera fuerte y rasante al segundo palo del arco defendido por Diego Novoa, quien no fue más rápido que Teófilo Gutiérrez, el facturador del uno-cero parcial.
Ese tanto descolocó a las Gallinas Azules, que entraron en un tramo de imprecisión y nerviosismo, perdiendo claridad en el mediocampo e intentando a lo que le saliera. Y de tal manera fue que, sin merecerlo, porque no era más que el Junior, llegó a la paridad tras una desatención defensiva de, primero, los centrales Jermein Peña y Daniel Rivera, al no hacer una cobertura, y luego del lateral Edwin Herrera, que fue a cubrir un espacio que no le correspondía. Lo hizo Rodrigo Contreras, al 38.
El de Quilla la Bella, lejos de replegarse, olió sangre y volvió a golpear a ese elenco cachaco con el segundo tanto, que llegó luego de un cobro de tiro de esquina, en el tiempo cumplido de esa primera parte, elevándose Peña en las 5 con 50 entre dos defensores azules y embocando la pelota de cabeza al palo derecho de Novoa, quien solo veía cómo le penetraba su red.
Con pocos toques de parte y parte, pero viéndose gran determinación de la escuadra ‘quillera’, esta supo manejar los tiempos y se fue al vestuario con una ventaja merecida.
La segunda parte, en un estadio El Campín de Bogotá cuya grama, literalmente, era un desastre, acabó con el dos a uno que se dibujó en la etapa anterior.
En este periodo, Junior de Barranquilla mereció mucho más, especialmente cuando ingresó Luis Fernando Muriel, quien la tuvo, pero una se la negó un fuera de juego y la otra el meta Novoa, sacándole un balazo.
El Rojiblanco fue más incisivo que Millos en todo el tramo del resto del compromiso, cuya victoria representó los primeros tres puntos del vigente campeón de la Liga colombiana. Se notó un entero y dinámico Barrios, quien pululaba por banda, por centro, de puntero.
El dueño de casa solo vino a apretar en los últimos minutos, casi llegando al empate, pero el arquero Mauro Silveira dejó a los cachacos del azul con el grito de gol ahogado.




