El plantel llegó a la ciudad pasadas las 11:00 p. m. del lunes anterior y, durante el recorrido que hizo del aeropuerto hasta el hotel de concentración a bordo del bus, las muestras de afecto se vieron por doquier.
Por: Iván Peña Ropaín.
Desde que aterrizaron en Curramba la Bella, el plantel de jugadores, cuerpo técnico, directivas, miembros del staff y del equipo de prensa del Junior de Barranquilla sintieron un amor desbordado por parte de su hinchada, esa que, pese a algunas rabias que cogieron durante este primer semestre de la temporada 2026, apoyó en las instancias finales con mucho fervor y positivismo.
Lo pletórico se vivenció al arribo del bus de la empresa Brasilia que, desde la terminal aérea Ernesto Cortissoz, condujo al equipo hasta su hotel de concentración en el norte de Quilla, el Hotel Dann Carlton, donde no solo los esperaban sus familiares, quienes observaron en uno de los salones y en pantalla gigante el juego ante Atlético Nacional en Medellín, sino la numerosa fanaticada ubicada en la calle.
Con bengalas, banderas, paraguas y cánticos les agradecieron a cada uno de los jugadores y al timonel Alfredo Arias cuando descendían del automotor para ingresar al enunciado hotel, cuya gerencia también le dio una tremenda bienvenida a los bicampeones de la Liga colombiana, a los que sumaron la estrella 12 en el escudo del Tiburón.
Pero, como era de esperarse, algunos de los futbolistas, entre ellos Teófilo Gutiérrez, Jermein Peña y Daniel “el Cacha” Rivera, salieron a festejar con la emocionada hinchada ‘rojiblanca’, mezclándose con sus seguidores y escuchándoseles entonar con júbilo: “Este es glorioso Junior que viajó a Medallo y salió campeón”.






