En la jornada siguiente (10) el Rojiblanco visitará en Santa Marta al Unión, el sábado 6 de septiembre, a las 6:20 p. m.
Por: Iván Peña Ropaín.
Junior de Barranquilla goleó 4-0 en un partido sumamente fácil a Llaneros de Villavicencio, duelo disputado la tarde-noche de este viernes en el Metropolitano Roberto Meléndez y correspondiente a la fecha 9 de la Liga Betplay-II; la victoria lo lleva a sumar 20 unidades, lo mantiene como líder solitario del campeonato y lo deja mucho más cerca de una clasificación prematura.
De forma temprana se abrió el score en el Coloso de la Ciudadela, a través del paraguayo Guillermo Paiva, al minuto 2, sacudiéndose de paso de varios juegos seguidos con desatinos ofensivos y actuaciones discretas, por lo que se le veía desesperado y con rabia cada que marraba.
Luego del gol, que fue en un gélido momento, ya que apenas arrancaba el cotejo, el Tiburón comenzó a exponer la idea con la que saltó al gramado para enfrentar a los ‘caballistas’.
Manejando los hilos del compromiso se le vio al local en todo momento, no pasando afugias propiciadas por el visitante. Fue así como se hizo al segundo al 34’, luego de una intromisión por banda derecha de José Enamorado y centro a media altura para que en las 5 con 50 Jhomier Guerrero solo tuviese que tocarla para embocarla.
Con la expulsión al 41’ del jugador de Llaneros, Julián Angulo, se dilapidó la primera parte en la que el ‘quillero’ imponía su fútbol y queriendo ir por más dianas, lo que predominaría también en el otro periodo por el hombre de más y por el rival bastante fofo que tenía al frente, pese a los buenos nombres que expuso en el terreno como Daniel Mantilla, Michael Rangel, Bryan Ureña, Howel Mena, Carlos Sierra, Francisco Meza.
¡Debía ganar y golear, y se hizo!
La segunda parte fue un compendio de dominio por parte del Junior de Barranquilla, la lógica imperó. Tras que el rival no proponía nada en ataque, en defensa se notaba endeble, lo que vaticinaba una “llenada”, la que al final se conjugó.
Y efectivamente, esta se comenzó a dilucidar gracias a la intensidad ‘tiburona’, la que condujo al tres a cero parcial, al minuto 64, tras un autogol incipiente en una de las varias pelotas que surtió como “pase de la muerte” al área de Llaneros durante el encuentro. Apretado por la marca trasera de Enamorado, el defensa Óscar Cabezas la metió con su botín en arco propio al intentar interceptar la esférica.
Un solo equipo domeñaba la visual de los espectadores en el Metro y de los televidentes: Junior, que con el 3-0 escrito quiso poner el cuarto, el que intentó con varios hombres y por otras vías, entre ellos Steven “Tití” Rodríguez, quien ingresó en la segunda parte.
Empero después de “comerse” una clara al querer hacerlo a lo fútbol sala, la terminó metiendo en una anotación bien tejida por los del cuadro barranquillero, el que pase lo que pase en esta novena fecha, no perderá el liderato, es que ni se lo alcanzarán.




