Su próximo cotejo será de visita ante el Deportivo Cali de Teófilo Gutiérrez, este sábado.
Por: Iván Peña Ropaín.
A Junior de Barranquilla, la noche del miércoles 29 de noviembre, se le escapó una importantísima victoria que sacaba ante Águilas Doradas en Rionegro, terminando uno a uno su juego por la fecha 4 en el Grupo A de las semifinales de la Liga Betplay-II, paridad que lo deja con 7 unidades y con la ‘dependitis’ más aguda. Eso, sin dejar de citar el tremendo milagro que necesita para ir a la final.
En un estadio Alberto Grisales, cuya gramilla estaba en pésimo estado, las acciones arrancaron con la intención de imponer autoridad por parte del Tiburón debido a la imperante necesidad de triunfo, aunque luego el juego se balanceó a favor de Águilas, brillando el arquero uruguayo Santiago Mele con atajadas vitales y que tienen a Junior aún con respiración, aunque con contracciones pulmonares más lentas.

Y fue el meta “charrúa” el que comenzó a ser el descollante, cuando sacó un fuerte testazo nacido en un tiro de esquina, corriendo los primeros 10 minutos de la etapa inicial.
En los trámites de ida y vuelta en los que cayó este compromiso entre antioqueños y costeños, el Rojiblanco tuvo la primera al 14′ por intermedio de José Enamorado en un disparo al arco que pasó por arriba del horizontal.
Luego, al minuto 18, vino la respuesta del competidor en los pies de Anthony Arcila, al ejecutar al pórtico del visitante con violencia, pero Mele, otra vez atento, le atajó con guantes firmes.

Cinco minutos después, el golero uruguayo sacó un difícil tiro libre ajusticiado por el volante Jhon Salazar, lanzándose en proximidades de su ángulo, empezando a adjudicarse el papel de héroe que tuvo en este choque.
Seguidamente, al 26′, el central José Cuenú se atrevió e intimidó desde afuera. No obstante, Santiago Mele, luciendo enorme bajo lo tres palos, hay que recalcarlo, dijo “mía” nuevamente.
En ese tanteo de pelota por parte de los equipos dirigidos por los entrenadores Arturo Reyes y Cesar Farías, Junior manejaba sin profundidad y Águilas más claro en área contraria, solo teniendo el conjunto barranquillero otra al 27′, tras remate rasante de Bacca, pero el portero José Contreras la desvió al córner, naciendo ahí un cabezazo de Nilson Castrillón que interceptó en la línea el meta del émulo.

A poco de entrar a los 40 minutos, en otro tiro de esquina, pero para el cuadro antioqueño, Cuenú le ganó en el salto a Castrillón y por poco la emboca en la red ‘tiburona’, denotando esta acción de ataque el endeble sistema defensivo con el que cuenta el Consentido de Curramba.
Continuando este cotejo por la fecha 4 del Grupo A de las semifinales del Torneo Clausura, los de la región Caribe tuvieron luego las más claras para ellos frente al arco de los dorados, pasando Enamorada la bola a Deiber Caicedo, cuando el reloj marcaba el minuto 38, pero este último pateó sin fuerza y desviado.
Al esfumarse el período inicial, otro tiro con pelota quieta de Salazar al rectángulo juniorista puso a volar Mele, quien, indiscutiblemente, fue el salvador para que su club no viera la derrota.
Aunque hay que decir que en el tiempo de reposición, el porteño Bacca la tuvo pateando al palo de la mano derecha de Contreras, quien se estiró y evitó que entrara en su red.
En la segunda parte el técnico de Junior no arriesgó y salió con el mismo once titular, siendo prudente en vista de que necesitaba ganar pero iba empatado.
Esa etapa complementaria la inició y la terminó con ahínco Águilas Doradas, pegando el primer susto al 49′, cuando Arcila produjo otro fuerte remate de media distancia, salvando Santiago Mele con una espectacular volada por los aires.
Pese a que el dueño de casa era el que intentaba, apelando Junior de Barranquilla al contragolpe, en una de estas arremetidas gestó el que pudo ser el primero de la noche, cuando en una combinación cerca de las 16 con 50, al 62′, Caicedo metió el popular “pase de la muerte”, al que se lanzó Bacca pero sin poder tocar la esférica, pasando de largo el jugador.
Ese aviso, acompañado de otras escaramuzas sin peligro del adversario, fue el preámbulo de la alegría fugaz de los barranquilleros y costeños que son junioristas: Al minuto 68, llegó el anhelado tanto del Tiburón, a través de Bacca en un error en salida de Águilas Doradas.

Sin embargo, 5 minutos después, le pasó factura al Rojiblanco su ‘talón de Aquiles’ este y otros semestres atrás, la defensa, dándose un borbollón en su área y no se supo despejar ni por el lado de los centrales en el fútbol aéreo ni por abajo Gabriel Fuentes, que le dejó servida la redonda y en solitario en el punto penal al defensor Jeison Quiñónez, quien tuvo tiempo de bajarla de pecho y rematar sin dejarla caer, llegando tarde el back-centro Emanuel ‘Turro’ Olivera a la cobertura, y gol, el uno a uno definitivo que deja mal parado a Junior en sus deseos de ir a la final de la Liga-II.
Con la paridad en el tanteador, Reyes hizo dos modificaciones que no le resultaron al final, más bien le mermaron la claridad y confección de juego a su equipo, al sacar a Luis ‘Cariaco’ González y a José Enamorado por Vladimir Hernández y Freddy Hinestroza, estos dos últimos de paupérrimo nivel.
Si quería mover posición por posición en esa zona generativa, la sensación que quedó en muchos hinchas, debió dejar a ‘Cariaco’ o a Enamorado.

De las pocos que se pudo hilar tras esas modificaciones, sacando luego a Caicedo por el defensor Brayan Ceballos y a Bacca por Steven ‘Tití’ Rodríguez, se contó una del nacido en Puerto Colombia al 80′ y un remate en el travesaño de su reemplazante en el tiempo de adición, pero pitándose fuera de juego en esta última acción.
Tras esta agría igualdad a uno, Junior de Barranquilla queda con 7 puntos y sigue segundo en el cuadrangular A, pero ahora con la situación más complicada, pues Deportes Tolima derrotó 2-0 como visitante al Cali y llegó a 12 unidades, quedando a una sola victoria para pasar a la final, la cual podría concretar en su próximo duelo en Ibagué frente a Águilas, lo que pinta como “pan comido”.
El elenco de la Arenosa jugará la próxima fecha 5 en su Grupo A, la penúltima, el sábado 2 de diciembre, a las 8:15 p.m., contra el Cali como visitante. Tanto el de Rionegro como el Azucarero, ambos con 2 y un punto, respectivamente, están eliminados.




