La historia inició con una amistad creada entre la pareja del futbolista campeón del mundo en 2018 y una joven colombiana, a quien conoció en Colombia cuando le trabajó como enfermera personal.
Por: Iván Peña Ropaín.
En medio de un lío judicial se halla el futbolista francés Lucas Hernández, actual defensor del Paris Saint-Germain de Francia, luego de conocerse sobre una denuncia, que también va dirigida a su esposa, Victoria Triay, por presuntos delitos de trata de personas y trabajo no declarado.
Se ha conocido que tal acción judicial la efectuó ante la Fiscalía de Versalles, en territorio francés, una familia colombiana, conformada por un matrimonio y tres hijos, que relató haber trabajado para la pareja por más de un año, pero todo ese tiempo en condiciones irregulares.
Según lo develado por la revista Paris Match, los demandantes desempeñaron múltiples funciones en el entorno doméstico y personal del jugador, quien fue campeón con la Selección Francia en el Mundial Rusia 2018, entre septiembre de 2024 y noviembre de 2025.
Entre sus labores estaban asuntos de seguridad en la mansión en la que residen Lucas y Victoria, pero también de limpieza, cocina y cuidado de menores. Sin embargo, dice la petición ante el ente acusador galo, no había un contrato laboral ni les habían diligenciado el permiso legal de residencia, siendo lo peor que los colocaban a trabajar 72 y 84 horas semanales.
La abogada de los supuestos afectados, Lola Dubois, contó al Paris Match que la ausencia total de contratos y cotizaciones evidencia “una intencionalidad delictiva de trata de personas”, agregándose en la denuncia que ninguno de la familia fue registrado en la Seguridad Social de ese país europeo, que no existían nóminas y que los pagos se realizaban en efectivo de manera irregular.

Dubois también dio como información que las partes, meses después de iniciar su unión, firmaron acuerdos de confidencialidad pese a no contar con contrato laboral, imponiendo narcisismo la pareja francesa sobre la familia colombiana. Además, afirmó que sus defendidos recibieron documentos españoles falsos con el objetivo de aparentar una situación legal regular en Francia.
Esta historia nació entre las partes en junio de 2024, cuando Victoria Triay conoció en Colombia a la mujer sudamericana, momentos en que trabajó para ella como su enfermera personal durante una estancia médica relacionada con estética. Luego, por la buena atención recibida, Triay le propuso viajar a territorio francés con la promesa de ayudarla a legalizar su situación migratoria en un plazo de seis meses, con el fin de que mejorara su situación económica.
Posteriormente, en septiembre de ese mismo año, la afectada llegó a Francia sin visado y comenzó a trabajar en el domicilio de la pareja, ubicado en la región de Yvelines, llevándose luego a su familia con las mismas faltas de garantías migratorias.
Y este caso acabó en lo que se observa hoy día, debido a que en octubre de 2025, el jugador y su esposa la despidieron tras una airada discusión que sostuvieron, redactándose en los días posteriores a la echada, dice la denuncia, contratos laborales con los que buscaban mentir en cuanto a la legalización que les habían conseguido y el sueldo que devengaban.




