En la renovación de mentalidad que quiere impregnar en Junior, el DT no se deja intimidar ni por ídolos, históricos o estrellas.
Por: Iván Peña Ropaín.
No pasaron muchos días desde el momento mismo de su oficialización como nuevo entrenador del Junior de Barranquilla, hecho dado el pasado 15 de marzo, para que Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez pusiera en marcha la especie de “mano dura” que, para muchos hinchas junioristas, le hacía falta al equipo, el cual se ha convertido en una especie de “gallinita de los huevos de oro” de muchos jugadores, a quienes evidentemente les ha interesado poco o nada si el club costeño gana gloria o no. Lo que les ha importado es hacerse a un millonario contrato económico.
En los primeros ajetreos dados en la interna del Rojiblanco tras asumir ‘Bolillo’ el manejo del grupo, mantuvo a raya a varios de los jugadores que venían cometiendo actos de indisciplina por medio de rumbas y alcohol como Cesar Haydar, José Ortiz, Walmer Pacheco y Luis ‘Chino’ Sandoval. Luego, armó un regio plan de trabajo físico, acompañado este de una concentración de 10 días en Solinilla, en vista de que era notable la dúctil resistencia que venían exteriorizando los jugadores y la cual se reflejaba partido tras partido.

Dándose todo este modus operandi pedaleado por el técnico paisa y su cuerpo técnico, se registró un primer “choque de trenes” con un jugador que no era de los del común y corriente, con ese quien es el más ganador en la historia del Tiburón: el portero uruguayo Mario Sebastián Viera.
Le hizo saber a quien también es el futbolista con más partidos en el trasegar del consentido de Curramba, que no contaría con él para la segunda mitad de la temporada 2023, dándole prelación a Jefferson Martínez, quien venía desempeñando un buen papel, así como manifestándole que tenía pensado fichar otro portero, preferiblemente, de corte internacional. El desenlace de esta novela fue la salida de Viera en mutuo acuerdo con las directivas, restándole todavía seis meses de contrato.
Pero la cosa no se detuvo ahí. Se produjo otro encontronazo de magnitudes en medio de las distintas opiniones surgidas en torno a la nueva forma de dirigir que ponía a andar en el club ‘Bolillo’ Gómez, aplaudiendo algunos que no tuviera contemplación con la historia que haya marcado en Junior un jugador como Sebastián Viera, quien denotaba en su rendimiento estar en las últimas con el Tiburón, mientras otros reprochaban que a los ídolos debían respetársele hasta el tiempo final su contrato y que merecían una salida diferente.

Tal colisión fue con el atacante Carlos Bacca, otro de los ídolos y quien llegara al Junior de Barranquilla, el 13 de julio de 2022, siendo una de las contrataciones top en esa época en el fútbol colombiano, pero el que en la Liga Betplay-I de la temporada en curso solo pudo hacer un gol en 16 partidos que disputó, lo que habría sido considerado por ‘Bolillo’, quien siempre le profesó un rotundo respeto al porteño, como una de las posiciones a renovar.
“Que sí continuaba, que no continuaba”. Así estuvo por varios días la suerte de Bacca en el Rojo y Blanco por cuenta de la postura que manejaba el adiestrador medellinense, pero al final su salida no se dio y tendrá una nueva chance en esta Liga-II. Empero, en ese entonces, cuando las noticias se ceñían sobre ese tema, nuevamente se escucharon y leyeron versiones divididas entre periodistas y junioristas, las cuales mantenían vesánico el mundo Junior.
‘Bolillo’ y su asistente técnico, Édgar ‘Panzer’ Carvajal, superado el asunto anterior, se dedicaron a sostener días de reuniones en la residencia del máximo accionista del equipo de los barranquilleros y aquellos costeños que son junioristas, Fuad Char, con el objetivo de hablar sobre más salidas de jugadores del equipo y de posibles nuevos fichajes en diversos puestos.

En las últimas semanas y con la llegada de refuerzos como el meta uruguayo Santiago Mele, el central argentino Emanuel ‘Turro’ Olivera, el mediapunta antiqueño Pablo Rojas y el atacante “gaucho” Gonzalo Lencina, además de aquellos que se marchaban y otros futbolistas que llegaban a la ciudad para intentar ultimar detalles con Junior, parecía y la marejada había mermado.
Sin embargo, la mañana de ayer vienes 7 de julio, el hábitat del conjunto de Curramba la Bella volvió a sacudirse, cuando se empezó a manejar la información sobre la salida de Juan Fernando Quintero del club, tomando más fuerza ello tras la confirmación que dio ante la prensa de la ciudad el propio Fuad Char, quien reveló que el volante creativo le manifestó a él sus deseos de irse por no sentirse cómodo.

Al enterarse la prensa de ese punto en específico (no sentirse a gusto), en las horas siguientes de ese viernes se comenzó a divulgar la información relacionada con que dicha incomodidad de ‘Juanfer’ obedecería a que no está nada contento con la forma en que viene trabajando su paisano ‘Bolillo’, siendo el detonante más grave y el que lo mantuvo firme para no dar su brazo a torcer en las reuniones que sostuvo con las directivas que intentaron convencerlo para que se quedara, el hecho de que el DT Rojiblanco lo venía colocando en los amistosos en el segundo equipo y el que le manifestara que lo iba a llevar de a poco con miras a la Liga-II, la cual arranca Junior en el Metropolitano el sábado 15 de julio frente a Águilas Doradas.
Respecto a esto, el periodista manizalita Carlos Antonio Vélez tuiteó, la mañana de este sábado 8 de julio, las supuestas razones por las que ‘Juanfer’ habría estado en desacuerdo con el técnico, citando en su publicación, entre otros aspectos, que él (Quintero) quiere ganar títulos y no lo logrará en Junior de Barranquilla por la idea de juego de su DT, agregando además que se sintió “relegado y maltratado”.
La versión de JF Quintero..
— Carlos Antonio Velez (@velezfutbol) July 8, 2023
Serio distanciamiento con el DT. No comparte su manera de jugar, su estilo, su manejo y su trato. Quiere ganar títulos y cree q en @JuniorClubSA no lo logrará con la idea de juego actual. Se consideró relegado y maltratado.




