La víctima había salido de su vivienda supuestamente en busca de un celular, pero en el camino encontró a sus verdugos, quienes lo persiguieron hasta darle muerte.
Lo que parecía una salida rápida terminó convertido en una escena de terror que estremeció la madrugada de este lunes festivo 29 de junio, en Soledad. Un joven de apenas 19 años corrió para salvar su vida, buscó refugio en un apartamento y creyó haber escapado de quienes lo perseguían, pero los disparos no se detuvieron y lo ultimaron.
La víctima fue identificada por las autoridades como Landis Mancilla Martínez, quien fue asesinado a tiros hacia las 12:20 de la madrugada en el barrio Villa Lozano.
De acuerdo con el reporte oficial de la Policía, el joven había llegado minutos antes a su vivienda y les comentó a sus familiares que volvería a salir para buscar un celular. Nadie imaginó que esa sería la última vez que lo verían con vida.
Según la reconstrucción preliminar de los hechos, cuando ya había avanzado aproximadamente una cuadra fue interceptado por dos hombres armados. En ese instante comenzó una persecución; Landis intentó escapar y corrió hasta ingresar a un apartamento ubicado en un segundo piso, buscando esconderse y ponerse a salvo.
Sin embargo, según las autoridades, los atacantes lo siguieron hasta el interior del inmueble y allí continuaron disparándole hasta causarle la muerte. Después del ataque huyeron del lugar sin dejar rastro. Vecinos del sector relataron que los presuntos sicarios iban siguiéndolo a pie antes de que el joven se diera cuenta del peligro. Esa versión ahora hace parte del material que analizan los investigadores para reconstruir la secuencia completa del crimen.
El informe policial señala que el cuerpo presentaba ocho impactos de arma de fuego en distintas partes del cuerpo, entre ellas cuello, mandíbula, región frontal, zona pulmonar, hombro y mano izquierda. Además, las autoridades indicaron que el hoy fallecido registraba una anotación judicial en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) por porte de arma de fuego.
Aunque la Policía advirtió que en esa zona tendría injerencia el grupo delincuencial organizado conocido como los Pepes, los móviles del homicidio permanecen bajo investigación.




