Hoy sigue más vigente que nunca, en medio de conciertos y la admiración de sus fanes.
Por: Benjamín Rocco C.
Transcurría la década de los 90 cuando un puertorriqueño de escasos 17 años irrumpió con fuerza en la salsa, dejando una huella imborrable en la historia de este género.
Ese adolescente era Jerry Rivera, el cual empezaba a conquistar diversos lugares de Latinoamérica con la producción discográfica “Abriendo Puertas” de 1990 y canciones como Tal vez, Dime, Esa niña y Nada sin ti, que se convirtieron rápidamente en verdaderos éxitos musicales.
Dos años después, en 1992, llegó el álbum que catapultó por completo al éxito y a la fama a Jerry Rivera. Esa producción llevó por título “Cuenta Conmigo” y la integraron canciones de gran popularidad como Me estoy enamorado, Amores como el nuestro, Casi un hechizo, Cuenta Conmigo y A ti mi nena.
Dicho trabajo musical ganó diversos discos de platino en países como Estados Unidos, Venezuela, Colombia y su natal Puerto Rico. A esto se le suman los dos premios Lo Nuestro que recibió Jerry: “Cantante del Año” y “Disco del Año”.
Este álbum es considerado como uno de los más vendidos en la historia de la salsa, llegando a ser comparado con la producción “Siembra” de los legendarios Willie Colón y Rubén Blades, grabada en 1978.
Posteriormente, llegaron más álbumes, entre los que podemos destacar Cara de Niño (1993), Magia (1995), Fresco (1996) y Canto a mi ídolo (2003) como homenaje póstumo al maestro Frankie Ruiz.
Rápidamente, Jerry Rivera se convirtió en el ídolo juvenil de todas las adolescentes de América Latina; su gran talento artístico, combinado con su presencia física, lo convirtió en el Niño Bonito de la Salsa y el Bebé de la Salsa.
Jerry logró lo que ningún otro artista de su generación había conseguido, atraer al público joven y volcar la atención de estos hacia la salsa, la cual era considerada hasta ese momento como música para personas adultas.
Rivera fue el pionero de la salsa juvenil, posteriormente vendrían otras agrupaciones como Salserín, Servando y Florentino, Salsa Kids y los Adolescentes.
Sin duda alguna, uno de los países que más ha acogido la música del Cara de Niño ha sido Colombia; ciudades como Medellín, Cali y Barranquilla han apoyado al cantante desde el inicio de su carrera.
En el caso de la capital del Atlántico, el artista ha realizando múltiples presentaciones, desatando la locura colectiva entre sus más fieles seguidores, presentándose en lugares afamados de la ciudad como la discoteca Díscolo, además de presentarse en el municipio de Puerto Colombia.
Hoy en día, con 49 años y más de 32 años de carrera artística, Jerry Rivera sigue más vigente que nunca, realizando presentaciones en todo el mundo, canciones como Casi un hechizo, Amores como el nuestro, Qué hay de malo, Cara de niño y Me estoy enamorado se han convertido en clásicos musicales de culto, demostrando que su música nunca pasará de moda y vivirá para siempre en la memoria colectiva de los amantes de la buena salsa.
Es importante resaltar, que Jerry Rivera es hermano del también cantante Edwin Rivera, vocalista del recordado clásico de la salsa romántica “Yo soy tú”.




