El exoficial del Ejército fue coautor de 31 ejecuciones extrajudiciales, según el fallo del tribunal extraordinario.
La Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) condenó al teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán a 5 años, 9 meses y 1 día de prisión efectiva por su responsabilidad como coautor mediato en 31 casos de asesinatos y desapariciones forzadas de civiles, presentados falsamente como bajas en combate.
Los hechos ocurrieron entre el 12 de diciembre de 2005 y el 15 de noviembre de 2006, cuando León Durán comandaba el Batallón de Infantería Ramón Nonato Pérez (BIRNO), con sede en Yopal, Casanare. La JEP estableció que estos crímenes formaron parte de un patrón macrocriminal sistemático, impulsado por la presión institucional por “resultados operacionales”, que incluyó la selección de víctimas vulnerables, principalmente campesinos de Casanare, Boyacá, Arauca, Meta, Quindío y Santander, su reclutamiento mediante engaños, como falsas promesas de empleo, y su posterior ejecución.
La sentencia, ponente del magistrado Gustavo Salazar Arbeláez, califica los delitos como crímenes de guerra y de lesa humanidad, específicamente homicidio en persona protegida y desaparición forzada. La JEP destacó que no se trató de excesos individuales, sino de una estructura criminal organizada dentro de la institución, con alteración de evidencias y silencio cómplice.
León Durán fue imputado en julio de 2022 como máximo responsable en el subcaso Casanare del Caso 03. Inicialmente negó su responsabilidad, lo que derivó su caso a la ruta adversarial ante la Unidad de Investigación y Acusación (UIA). Sin embargo, antes de la acusación formal, decidió retractarse y reconocer su culpabilidad, convirtiéndose en el primer caso de “reconocimiento tardío” en la JEP.
En una emotiva audiencia restaurativa realizada el 19 de marzo de 2026 en Yopal, frente a más de 70 familiares de víctimas, incluido un sobreviviente, el exoficial aceptó su responsabilidad.
“Yo soy el responsable de todos los dolores y sufrimientos que ustedes han padecido (…) Hice parte de una estructura criminal, convirtiéndome en la piedra angular”, declaró. En medio del proceso, el exoficial entregó documentación operativa (26 carpetas) que evidenciaría alteraciones en archivos y se comprometió con la búsqueda de desaparecidos.
Madres, hijos y hermanos de las víctimas confrontaron al militar con testimonios desgarradores, exigiendo verdad, la ubicación de los cuerpos y la dignificación del nombre de sus familiares, estigmatizados como guerrilleros.
Además de la pena privativa de la libertad (dentro del rango de 5 a 8 años previsto para reconocimientos tardíos en el Acuerdo de Paz), León Durán deberá cumplir medidas restaurativas: contribuir activamente a la localización de desaparecidos, participar en actos de reconocimiento público, entregar cartas de disculpa individuales y diseñar una cátedra de paz para unidades militares con el mensaje “nunca más”. La desaparición forzada se considera un crimen de ejecución permanente hasta que las familias obtengan respuestas, dictó la JEP




