Sobre estos dos casos en contra del hoy volante creativo del Tiburón, la firma que lo venía representando, Cmarc Internacional, emitió un comunicado a la opinión pública.
Por: Iván Peña Ropaín.
Una nueva y grave acusación sacude al fútbol colombiano por supuesto amaño de partidos por parte de un futbolista, siendo el salpicado ahora una de las nuevas contrataciones que adquirió el Junior de Barranquilla para esta campaña: el volante creativo atlanticense Jannenson Sarmiento.
Resulta que la empresa Cmarc Internacional, firma que anteriormente representaba al jugador antes de fichar con el Rojiblanco, emitió en las últimas horas un comunicado de prensa en el que denunciaron ante la autoridad judicial competente al futbolista nacido en Baranoa por un presunto caso de amaño de partidos durante su paso por el Unión Magdalena entre 2024 y 2025.
Cmarc Internacional, liderada por el empresario Alejandro Comesaña, hijo del extécnico más ganador con el Tiburón, Julio Avelino Comesaña, afirmó que cuentan con pruebas contundentes en contra de Sarmiento, ligándose esta noticia a antecedentes vividos en el club de Santa Marta cuando entrenadores como Jorge Luis Pinto y Alexis García, quienes dirigieron al Ciclón campañas atrás cuando actuaba el deportista de la discordia, insinuaron sobre este tipo de irregularidades, pero al final sus avisos no prosperaron por falta de evidencia.
Explicó Cmarc Internacional que esa situación de falta de ética deportiva fue la razón principal para que la empresa rompiera su vínculo con el jugador de 26 años, la que supuestamente fue confirmada por él mismo (Jannenson).
No obstante, lo más grave que se advierte en el texto tiene que ver con una millonaria demanda que fue instaurada el pasado 10 de abril de 2026 ante juzgados de Montevideo, Uruguay, debido a un presunto incumplimiento contractual relacionado con su transferencia al Junior de Barranquilla en diciembre de 2025, al firmar con este club estando vinculado con Cmarc. Fue citado por la instancia judicial uruguaya a una conciliación civil previa a la enunciada demanda, la cual hoy asciende a 925.000 dólares (aproximadamente 255 millones de pesos colombianos).
Sobre ese pleito económico se indica un presunto fraude deportivo, precisando la agencia representante de futbolistas que tenía una relación contractual de representación con el jugador desde hace 7 años y que tal pacto no fue tenido en cuenta durante el proceso de traspaso entre el Unión Magdalena y el Junior de Barranquilla.
Alegaron que se violaron de forma clara los acuerdos suscritos de representación al concretarse el negocio directamente entre los dos clubes costeños, siendo apartados del mismo, situación que en su momento puso en jaque la llegada del mediocampista atlanticense al Rojiblanco, pero que al final se produjo en medio de esta polémica.
Por el momento, no existe aún un pronunciamiento oficial ni de parte del jugador ni de la institución ‘quillera’. Igualmente, tampoco se conoce quién asumirá la defensa legal de Sarmiento en la audiencia de conciliación en territorio “charrúa”.





