El occiso era natural de Sabanalarga, pero residía desde hace un tiempo en el complejo habitacional de Barranquilla.
El pasado martes, 18 de noviembre, fue encontrado el cuerpo sin vida de Jesús Gabriel Calvo Ávila en un apartamento del conjunto residencial Vipa Verde, en la urbanización Caribe Verde, en el suroccidente de Barranquilla.
El ingeniero civil, de 26 años, fue hallado por su madre, quien se desplazó hasta la residencia de este luego de que le informaran que no había asistido a su lugar de trabajo en Edubar. La mujer encontró a su hijo tendido sobre el piso, ya sin vida.
La progenitora dio aviso inmediato a las autoridades, quienes llegaron al sitio, acordonaron el área y realizaron los actos urgentes. Estas diligencias las llevó a cabo el CTI.
Las circunstancias que rodean el deceso del joven son desconocidas por el momento. Sin embargo, la Fiscalía designó a un grupo de investigadores y en compañía de funcionarios de Medicina Legal serán los encargados de establecer estos detalles.
Entre otros aspectos clave, se estableció que el cuerpo de Calvo Ávila no presentaba signos de violencia, situación que pone sobre la mesa la posibilidad de que se haya quitado la vida.
Los investigadores adelantan labores de verificación, recopilación de testimonios de vecinos y seguimiento a los últimos movimientos que hizo el ingeniero previo a su muerte.




