En redes sociales, muchos internautas señalan que el “disfraz” del timador no se aleja al de la realidad que se ciñe a una gran cantidad de congresistas que se valen de las tragedias para hacerse a recursos económicos que no les pertenecen.
Por: Iván Peña Ropaín.
El ladrón en Colombia aborda todos los roles con tal de hacerse al dinero de forma fácil, valiéndose muchas veces de “poseer un buen corazón” y de “gestos humanitarios”, como es el caso de un delincuente que se hizo pasar por senador de la República y estafó al alcalde del municipio de Dosquebradas, en el departamento de Risaralda.
Resulta que el antisocial, empleando la vestimenta que generalmente usan los congresistas, además del léxico político que los caracteriza, comenzó a envolver al mandatario municipal Roberto Jiménez para forjar una especie de alianza para gestionar ayudas para los damnificados del terremoto en esa región del país.
El propio funcionario público denunció lo ocurrido y explicó que el contacto se produjo en medio de la búsqueda de recursos y apoyos para responder a las necesidades que dejó la emergencia en el municipio.

Aunque Jiménez no develó la suma por la que fue estafado, de manera extraoficial, medios risaraldenses informaron que el dinero consignado habría sido cercano a los $6 millones y, al parecer, fueron argumentados por el estafador para cubrir trámites del envío de las supuestas ayudas.
El timado reconoció que accedió al requerimiento ante la urgencia de conseguir ayudas para las familias afectadas: “Yo caí no por ingenuo, sino por la necesidad de miles de ciudadanos de mi municipio”.
Sin duda, la denuncia, que ya está bajo la investigación de las respectivas autoridades, también prende las alarmas frente a personas que se andan aprovechando de la emergencia y la necesidad que se vive en las regiones golpeadas por el terremoto del pasado 10 de agosto para conseguir ayudas, presentándose como funcionarios, intermediarios o gestores de recursos.




