El alcaloide tendría un valor aproximado de $970 millones en el mercado ilegal.
Un contundente golpe contra las rentas criminales se registró en Barranquilla en las últimas horas, donde la Policía Nacional incautó 241 kilogramos de marihuana, equivalentes aproximadamente a 241.000 dosis del estupefaciente. El operativo se desarrolló en el barrio La Unión, en medio de la ofensiva contra las estructuras dedicadas al tráfico de drogas.
La acción fue adelantada por la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) mediante una diligencia de allanamiento y registro, en el marco del Plan Cazador y de la estrategia “Sin Tregua al Delito”. Durante el procedimiento fue ubicado el importante cargamento de marihuana.
Según la investigación, el inmueble intervenido sería utilizado como presunto centro de acopio y distribución de estupefacientes al servicio del Grupo Delincuencial Organizado (GDO) los Costeños. Las autoridades señalan que la estructura estaría bajo el mando de alias el Turco, señalado como jefe de zona.

De acuerdo con la información entregada por la Policía, la droga incautada tendría como destino diferentes sectores de Barranquilla y el municipio de Soledad. El cargamento representaría un valor criminal aproximado de 970 millones de pesos, por lo que el operativo genera una afectación significativa a las finanzas de esta organización.
El coronel Miguel Fernando Sastoque Segura, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Barranquilla, destacó que este resultado hace parte de una ofensiva permanente contra las estructuras criminales y sus fuentes de financiación.
La institución señaló que las operaciones continuarán enfocadas en los sectores priorizados, mediante labores de investigación criminal y acciones focalizadas contra el narcotráfico. “El objetivo es impedir que las sustancias estupefacientes lleguen a entornos educativos, familiares y sociales”, declaró el oficial.

La Policía Nacional también hizo un llamado a la ciudadanía para que continúe suministrando información que permita anticipar y combatir las acciones de las organizaciones delincuenciales. Con este tipo de procedimientos, las autoridades buscan cerrarles el paso a las redes que utilizan el tráfico de drogas como fuente de financiación criminal.




