El beso a la jugadora Jenni Hermoso en medio de la premiación del título mundial le sigue saliendo caro a Luis Rubiales.
Por: Iván Peña Ropaín.
Doña Ángeles Béjar, la madre de Luis Rubiales, suspendido presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), se ha deteriorado en su estado de salud y ya fue conducida de urgencias a un hospital de la ciudad española de Motril, provincia de Granada, debido a la huelga de hambre que adelantaba en protesta por lo que señaló era una “cacería inhumana y sangrienta que están haciendo con mi hijo, algo que no se merece”.
De la iglesia Divina Pastora, situada en dicha urbe y donde el pasado domingo se encerró la longeva mujer una vez los feligreses y el párroco partieron del lugar tras finalizar la misa dominical, fue traslada en las últimas horas en ambulancia hasta el Hospital Santa Ana.
A doña Ángeles Béjar, de casi 70 años, se le hincharon las piernas y registró vómitos, mareos y estados de angustia y desespero, todo ello suscitado por la situación que se posa sobre su hijo Luis Rubiales, a quien hasta la Fiscalía española le ha puesto la lupa por el presunto delito de agresión sexual, lo que podría enviarlo tras las rejas u otra medida condenatoria como prisión domiciliaria.
Es de recordar, que Rubiales fue suspendido por la FIFA de manera provisional de su cargo como presidente de la RFEF, puesto del cual dicen no volverá a ocupar.




