Se verá a las 6:00 p.m. con Unión en el Metro, buscando seguir la paternidad en este torneo: 6 ganados y uno perdido.
Por: Iván Peña Ropaín.
El fútbol mueve muchas pasiones, derrama lágrimas de alegría, tristeza e impotencia, “droga” de sentimientos a quienes lo siguen con unción y mantiene pletórico en las gradas, o frente al TV o la radio, a aquellos que lo avizoran con libídine. Pero ello no es nada comparado al frenesí que rebosa cuando para los seguidores de un equipo llega ese juego que los pone frente a frente al clásico de toda la vida, cara a cara a su eterno rival.
Tal “locura cuerda” es lo que han empezado a palpitar desde hace días las hinchadas barranquilleras y samarias, las que con sus clubes Junior de Barranquilla y Unión Magdalena, respectivamente, protagonizan uno de los vetustos duelos regionales del fútbol profesional colombiano: el único y verdadero clásico de la Región Caribe.

Y este tradicional partido costeño pondrá en cancha un juego con corte de final entre las dos regiones más futboleras del Caribe, pero que corresponde a una de las semifinales de Copa Colombia 2022: al Rojiblanco y al Blaugrana, los que a las 6:00 p. m. del miércoles 24 de agosto disputarán el juego de ida en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez.
Enunciadas sensaciones las comprenden y las ponen a flamear los principales protagonistas en el fútbol, los jugadores, quienes saben que, como lo canta a todo pulmón la hinchada desde las tribunas: “está prohibido perder estos partidos…”.

Son los junioristas los primeros que esperan por salir airosos esta tarde-noche del Coloso de la Ciudadela, no solo por la ostentosa nómina que posee su Junior o por lo fuerte que se hace como local, sino por la paternidad que ha ejercido desde la consolidación de este clásico, remontándose la primera confrontación, según reza la historia, para 1953, y dejando como saldo hasta la fecha 194 partidos jugados, 86 victorias para el de Barranquilla, 48 derrotas y 60 paridades; imponiéndose el Tiburón también en cuanto a la cosecha de goles, con una marca de 272 a favor contra los 136 que le ha convertido el de la Samaria.
Con relación a los juegos por Copa Colombia entre barranquilleros y samarios, estos se han “medido el aceite” en 14 oportunidades, registrando 6 ganes el Rojiblanco, uno el Bananero y 7 empates.
Por Liga colombiana la hegemonía de los de Curramba la Bella no cambia y sigue primando sobre los de la Bahía más linda de América: 180 cruces entre los dos con 80 triunfos para los primeros, 47 victorias para los de Santa Marta y 53 igualdades.
En los últimos seis compromisos, dados desde 2019 después de 13 largos años cuando quien fungirá hoy como visitante en el Metropolitano logró en 2018 ascender a la Primera Categoría del fútbol patrio, aunque ese mismo año descendió nuevamente a la B pero logrando subir otra vez a la A en 2021, se han contabilizado tres victorias ‘tiburonas’ y tres igualdades:
– Unión 0 – Junior 3 (Apertura 2022, fecha 17, la de los desmanes en el Sierra Nevada, por lo que le dieron los 3 puntos al visitante).
– Junior 3 – Unión 1 (Apertura 2022, fecha 10).
– Unión 1 – Junior 1 (Clausura 2019, fecha 13).
– Junior 1 – Unión 0 (Clausura 2019, fecha 10).
– Junior 1 – Unión 1 (Apertura 2019, fecha 13).
– Unión 1 – Junior 1 (Apertura 2019, fecha 10).
A pesar de las estadísticas adversas, los seguidores de Unión Magdalena también mantienen su fe intacta de salir triunfantes o, por lo menos, con una igualdad del Metro, pues igualmente entienden que los clásicos no se encaran ni con el pasado ni con las estadísticas, sino con el pundonor que pongan los once gladiadores que salten al césped.
Lo único cierto es que una vez se escuche el pitazo final en este partido por la ida de Copa se sabrá cuál de las dos fanaticadas, si la de Barranquilla o la de Santa Marta, terminará feliz y empezando a ‘cargar’ a su perenne clásico en el fútbol a partir de esta noche y hasta el cotejo de vuelta, que se cumplirá el miércoles 14 de septiembre en el Sierra Nevada, el que dejará una ‘montada’ por un largo tiempo, puesto que el perdedor quedará eliminado en ‘semis’ a manos del equipo con el que está rotundamente prohibido perder.




