Con este título, ese equipo cachaco llegó a cinco trofeos de este tipo y se convirtió en el más ganador en Colombia. El Rojiblanco se quedó con dos.
Por: Iván Peña Ropaín.
Junior de Barranquilla, en una horripilante noche, cayó goleado tres a cero en la vuelta de la final de la Superliga 2026 ante Santa Fe, duelo disputado en el estadio El Campín de Bogotá, y se negó así a la posibilidad de sumar un nuevo trofeo en su palmarés.
La disputa de este título arrancó con un gol tempranero, este por parte del rojo cachaco al minuto 7, tras un error garrafal del volante Juan David Ríos, quien perdió la pelota en la zona central y desató una contra que cogió mal parada a la defensa ‘rojiblanca’. Hugo Rodallega transportó el balón, abrió para un compañero y este se la cedió al centro del área a Ewil Murillo, quien no perdonó.
Después de ese gol, el Tiburón lució partido, embolatado y errático, con salidas sin ideas. En medio de esa oscuridad, al minuto 15, pudo pellizcarse un poco cuando una pelota abierta le quedó a Jhomier Guerrero, quien pudo ingresar más a las 16 con 50, pero optó mejor por patear al arco defendido por Andrés Marmolejo; sin embargo, el balón se fue lejos.
Empero, a partir del minuto 25, el Rojiblanco empezó a remontar en el compromiso, futbolísticamente hablando, produciendo en un lapso de un minuto opciones claras para empatar. La primera, un remate cruzado de Yeison Suárez, abajo, al segundo palo de Marmolejo, pero este voló y logró desviarla. En el rebote dado se concibió la segunda, cuando Edwin Herrera desenfundó un zapatazo que fue atajado nuevamente por el meta ‘cardenal’.
Creyéndose que esos primeros 45 minutos, más la reposición, se irían con el 1-0 a favor del León y con un partido que se tornaba disputado en la mitad de la cancha y sin mayores emociones, Herrera suscitó una falta en un costado del área. Seguidamente, ante una barrera poco nutrida, Rodallega ejecutó un tiro fuerte y cruzado al palo del arquero Mauro Silveira, a quien se le coló por su propio sector, y los cachacos cantaron el dos a cero parcial.
Para la segunda parte de esta final de vuelta de la Superliga 2026, el DT Alfredo Arias salió como muchos señalan que debió hacerlo desde el primer tiempo: con el atacante Luis Fernando Muriel y el carrilero Cristian Barrios.
Aunque, pese a tener a las dos contrataciones más importantes hechas por el Rojiblanco en este inicio de campaña, tampoco es que se haya hecho mucho.
Junior intentó por todos lados ante un Santa Fe que se defendía bien, pero la falta de ideas le negó la posibilidad de llegar, aunque fuese al descuento. Entró Bryan Castrillón y luego salió lesionado, dando paso al ingreso de Jannenson Sarmiento, pero este no pudo hilar buenas construcciones ofensivas.
Era mejor irse con el dos a cero que con el tres a cero, pero cuando menos se esperaba esa diana que configuró la goleada, esta llegó en una contra al minuto 4 de reposición, evidenciándose también una permisividad en la defensa y en la zona de recuperación. Nahuel Bustos pateó dentro del rectángulo juniorista, con la marca encima del defensor Daniel Rivera, pero la esférica fue más veloz al clavarse en el bajante izquierdo de Silvera, quien, impotente, solo estiró la mano y vio cómo entraba en su cueva.
De esta manera, el marcador global quedó cuatro a uno a favor de Santa Fe, ya que en la ida, en Barranquilla, se había igualado a uno.




