El futbolista nacido en Soledad también conminó a la comunidad pereirana a que llevaran al sector del Parque La Libertad tapabocas y guantes que se requieren para las maniobras de rescate.
Por: Iván Peña Ropaín.
Luego de que fueran atendidas sus peticiones de tomar regreso, de Barranquilla, hacia la capital risaraldense, el plantel del Deportivo Pereira ya está observando como testigo directo los estragos provocados por el fuerte terremoto de 7.4 de magnitud que sacudió poblaciones del occidente del país y su Eje Cafetero, y que ya deja más de 250 muertos y cerca de 1.600 heridos, pero con la lamentable noticia de que la cifra puede ascender con el pasar de las horas.
Uno de los que alzó su voz para, de cierto modo, hacerle tal petición a la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor) fue el atlanticense Walmer Pacheco, quien, estando en el hotel de concentración en Quilla, donde los cogió la tragedia que se reportó en la región donde vive en estos momentos, precisó que la delegación pereirana no quería jugar y, más bien, quería estar en sus casas junto a sus familias.
Y el requerimiento hecho por el defensor soledeño fue atendido, retornando el plantel conformado por jugadores, cuerpo técnico y miembros del staff de ese club colombiano, la noche del lunes anterior a la ciudad de Pereira, juntándose ya varios de ellos con sus allegados.
Uno de los más activos que se le vio en redes sociales tras aterrizar en suelo ‘matecaña’, una vez verificó que por el lado de sus parentales todo estaba bien, fue el mismo Walmer, quien mostró en un en vivo en su cuenta de Instagram el colapso de varias edificaciones y las maniobras de remoción de escombros y rescate de personas atrapadas.
Las imágenes eran del punto conocido como Parque La Libertad, hasta donde llegó el exjugador del Junior de Barranquilla para informar en vivo qué era lo más urgente para atender la emergencia, que cada hora que pasa crece en su impacto en cuanto a víctimas mortales.
A Pacheco se le escuchó pedirle a la comunidad guantes y tapabocas, los que se requieren en cantidad, pero también decir unas palabras que causaron mucha tristeza entre quienes se conectaban a la transmisión y las que no se quisieran oír en medio de esta monumental catástrofe: “Hay gente aún bajo los escombros”.




