Desde semanas atrás se venía alertando sobre la arremetida violenta que adelantarían ‘barristas’ paisas y caleños de Nacional y América, residentes en esa ciudad, colándose ahí uno que otro cartagenero que prefiere apoyar a los equipos cachacos en lugar del Real Cartagena.
Por: Iván Peña Ropaín.
En las últimas horas, informaciones periodísticas en Cartagena dan cuenta de una agresión de la que habría sido víctima un supuesto hincha del Junior de Barranquilla en inmediaciones del estadio Jaime Morón, donde esta noche, a partir de las 7:30 p. m., el equipo costeño hará su debut frente al Palmeiras de Brasil por la fecha 1 del grupo F de la Copa Libertadores 2026.
Consultadas fuentes en la capital bolivarense sobre este hecho que “mancha la pelota” y el que sería el primer lunar horas previas al compromiso por el torneo Conmebol, el presunto adepto del conjunto barranquillero habría sido atacado por seguidores de una ‘barra brava’ no identificada aún, pero se cree que sería una facción popular de un club colombiano.
Según se lee en los portales noticiosos, la víctima del ataque grupal y violento, de unos 25 años, fue interceptada de forma desprevenida cuando caminaba, al parecer, por una calle del sector de Villa Olímpica, muy cerca al escenario futbolero de los cartageneros.
Por los golpes de los que fue objeto, el aparente hincha del Tiburón terminó con la cabeza partida, viéndose correr por su cuerpo hilos de sangre. Y quienes perpetraron el acto bélico huyeron rápidamente sin ser detectados.
Sobre esta situación de alteración del orden público, con embestidas a hinchas del Junior de Barranquilla, especialmente a sus dos ‘barras bravas’ populares: La Banda de Los Kuervos y Frente Rojiblanco Sur, ya se había advertido.
Desde la semana pasada se alertó sobre informaciones en redes sociales que indicaban que tanto vallunos como paisas, partidarios del América de Cali y Nacional de Medellín, respectivamente, y uno que otro cartagenero que no apoya al equipo de su tierra, Real Cartagena, sino a los citados equipos del interior del país, adelantarían una ofensiva belicosa. Se descartaba de este plan a los ‘barristas’ de Real, puesto que se hallan desde hace meses, supuestamente, en un plan social con la Alcaldía de esa ciudad para llevar el “fútbol en paz”; esto, tras los daños materiales millonarios que causaron a finales de 2025 en el Morón, tras el malogrado ascenso a la A del Real.
Ante la alerta, las autoridades administrativas y policiales en la Heroica habían anunciado mayor vigilancia para evitar desórdenes, principalmente en los alrededores del estadio de fútbol, en el aeropuerto, en la terminal de transporte terrestre, en playas y en el Centro Histórico.




