Exigieron al Ejecutivo mayor trabajo articulado con los entes territoriales y solicitaron recuperar el control institucional de departamentos como Guaviare.
La dramática situación que vive hoy el departamento del Guaviare, tras los violentos enfrentamientos entre estructuras criminales de las disidencias de las FARC, deja una imagen devastadora para el pais: decenas de cuerpos sin vida llegando desde la madrugada a San José del Guaviare.
Para la Federación Nacional de Departamentos (FND) esa situación refleja el abandono del Gobierno nacional, que, según aseguran, permanece ausente frente a una crisis humanitaria y de seguridad que desborda las capacidades de los territorios.
Señalaron que lo ocurrido en el Guaviare reafirma porqué los gobiernos departamentales y locales reclaman mayor autonomía y una verdadera descentralización.
“Las decisiones sobre la llamada ‘Paz Total’ se toman desde suntuosos escritorios en Bogotá mientras los territorios se llenan de muerte, miedo y abandono, y las respuestas simplemente no llegan”, cuestionaron los gobernadores del país.
Añadieron que resulta inaceptable que las regiones deban enfrentar solas las consecuencias humanas, institucionales y sociales de una crisis de seguridad resultado de decisiones improvisadas adoptadas desde el centro del país.
“La ausencia del Gobierno nacional frente a esta emergencia, así como la recurrente omisión en la respuesta oportuna que demandan las regiones, profundiza la sensación de abandono que viven las comunidades afectadas por la violencia y se vuelve cómplice en el incremento exponencial de las masacres”, manifestaron.
En consecuencia, desde la federación exigieron acciones inmediatas, contundentes y coordinadas para atender la emergencia, proteger a la población civil y recuperar el control institucional del territorio.
“Colombia no puede acostumbrarse a que las regiones carguen solas con la guerra. mientras el Gobierno nacional guarda silencio frente a las consecuencias de sus políticas de seguridad y negociación. Estamos cansados de que mientras en Bogotá se construyen discursos, en los territorios se recogen los cuerpos”, finalizaron.




