El conductor que lo atropelló se dio a la huida.
Marco Aurelio Charris Doria, de 22 años, fue arrollado por una motocicleta a las 9:00 p. m. del 8 de marzo en Media Luna, jurisdicción del municipio de Juan de Acosta, Atlántico.
Marco y un primo salieron hacia Media Luna porque allí, habitualmente, los jóvenes de sectores aledaños llegan a realizar piquerías ilegales.
“Ellos iban en una moto, otra motocicleta atropelló a un conejo, ellos se bajaron a recoger al conejo y apareció una moto en contravía que lo arrolló y lo dejó tirado en el sitio”, contó Amparo del Socorro Arteta, tía de la víctima.

El joven fue auxiliado por moradores del sector, trasladado al Hospital de Juan de Acosta y de allí a la Clínica Porto Azul. Su tía indicó:
“El tac arrojó un golpe contundente que desprendió el cerebro y hubo una perforación de pulmón. Estamos muy tristes, pedimos a las autoridades competentes severa investigación y que el asesino sea encontrado y encarcelado, que no ande suelto repartiendo dolores a más familias inocentes“.
La víctima no tenía pareja, terminó sus estudios de bachillerato, pero decidió no seguir estudiando y estaba siendo sostenido económicamente por sus padres.

“Les pueden decir en el pueblo, era un muchacho muy tranquilo, sin vicios, no era un niño vulgar, era muy honesto, su único pecado era que amaba las motos, ver las piquerías y haberse bajado en el sitio incorrecto donde un asesino loco venía transitando“.
La víctima residía en Juan de Acosta; su madre contó que el joven solo le pidió permiso para ir a jugar al parque con sus amigos, mas no sabía que se iría en la motocicleta con el primo.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




