La medida, diciéndolo sin ambages, obligará al espectador a comprar el agua dentro del recinto deportivo, previéndose en esta Copa Mundo altas temperaturas y calor extremo en varios de los 104 partidos del torneo.
Por: Iván Peña Ropaín.
“Que si la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) sabe hacer negocios”, pues ideas no son, demostrando lo “viejo zorro” que es en la organización del Mundial Estados Unidos, Canadá y México 2026, al que hasta a una botella de agua “le sacará el jugo”.
Resulta y pasa que la FIFA, en las últimas movidas que hace en la cuenta regresiva para el inicio de la cita orbital norteamericana, anunció a los fanáticos que ya tienen en sus manos las boletas para los respectivos partidos que, tras la actualización el pasado martes de su Código de Conducta, eliminó la posibilidad de que los aficionados ingresen botellas de agua reutilizables a los estadios en los que se darán los partidos.
Esta decisión terminó contradiciendo lo que el propio organismo de fútbol establecía apenas tres semanas atrás en dicho código y en el que manifestaba de forma textual: “Para evitar cualquier duda, se permite la entrada al estadio de botellas de plástico vacías, transparentes y reutilizables, con una capacidad máxima de 1 litro”.
En cuanto a otros tipos de botellas o recipientes cerrados de material duro o rompible, ya estaban prohibidos, como suele ser habitual en eventos deportivos, especialmente en fútbol, ya que son vistos como medidas “para prevenir el riesgo de causar lesiones a jugadores o espectadores al ser tirados”.
Así las cosas, esta modificación en la normativa efectuada por la FIFA, dejándonos de ambages, obliga a los aficionados a sacar plata de sus bolsillos para comprar agua embotellada dentro de los establecimientos del estadio de fútbol o a beber agua en los puntos de hidratación concretos que habilite la FIFA.




