En estos más de dos siglos de Curramba la Bella, tras ser erigida como villa, ha escrito y sigue redactando con letras doradas gestas a nivel nacional e internacional en el deporte.
Por: Iván Peña Ropaín.
Este martes 7 de abril de 2026, el barranquillero siente un orgullo mucho más vanidoso por ser ‘quillero’, ya que su patria amada, su terruño, su cuna, su ‘esnaqui’, su barrio, su esencia, su sangre, su ciudad, su origen, su pasaporte, su acta de nacimiento, registro civil, tarjeta de identidad y cédula, así como su cara al mundo: Barranquilla, está llegando a sus 213 años de vida.
Y la apodada Curramba la Bella, Puerta de Oro de Colombia o Arenosa, tal como se la ha bautizado en el vetusto trasegar de los tiempos, es una gama de ventanas que profesan desde el “año upa” sus congéneres y su urbe, la cual, en las últimas décadas, “ha tirado la casa por la ventana” con sus variadas ofertas de ciudad que, desde los diversos sectores, deja absortos a nacionales y extranjeros, por lo que hoy día es el epicentro de nuestra querida región Caribe y uno de los más importantes en el territorio nacional.
Una de esas tonalidades coloridas, alegres y pujantes que identifican a Barranquilla y a su ADN barranquillero es la pasión y conquista deportiva, por medio de la cual ha escrito con letras doradas gestas a nivel nacional e internacional en el mundo del deporte.

El resplandor deportivo emanado por Curramba la Bella la tuvieron, tienen y tendrán por los siglos de los siglos tendida en el umbral, dejando gloriosas estelas que permanecerán por siempre talladas en el firmamento del deporte con, por ejemplo, el exbeisbolista Édgar Rentería, ganador de dos Series Mundiales de Béisbol, y siendo el jugador clave de esos títulos tanto para los entonces Marlins de la Florida (1997) como para los Gigantes de San Francisco (2010).
Al sacramentado como El Niño de Barranquilla, en ese periplo de júbilo que ha esgrimido nuestra hoy cumplimentada Puerta de Oro a través de su historia, se suman los ‘quilleros’ Helmut Bellingrodt, el primer medallista olímpico para el país en la disciplina de tiro deportivo; uno de los máximos artilleros del fútbol profesional colombiano, conocido como el Bombardero, el exfutbolista Iván René Valenciano; el excampeón del mundo en boxeo, Bebis José Rojas, el popular Sugar Baby Rojas; el patinador Alex Cujavante Luna, quien ha sido 13 veces campeón mundial en esta disciplina; el ciclista de pista Cristian Ortega, campeón panamericano en 2026 y diploma olímpico en París 2014; el ciclista de ruta Nelson Soto, quien es el primer barranquillero en ganar una etapa en la Vuelta a Colombia (2017) y el primero de la ciudad en competir en una de las tres Grandes Vueltas de Europa (Vuelta a España), y la joven tenista María Fernanda Herazo, galardonada en circuitos colombianos y en tierras ajenas.

Cuadro, pero ahí no queda la cosa en cuanto al brillo en deportes para la también conocida como Quillami. Hay un “man” de una gran altura física, con sus más de dos metros de estatura, Jaime Echenique, quien fuese el primer basquetbolista colombiano en pisar la afamada NBA de los Estados Unidos. Igualmente, aparecen en esta criba que enorgullece a Barranquilla, el popular Don Teo, uno de los futbolistas de esta ciudad más ganadores en el fútbol a nivel mundial, siendo además uno de los tres ‘Reyes de América’ que ha tenido Colombia en el deporte más bello del planeta.
Y esa fosforescencia barranquillera, que “ilumina la oscuridad del universo”, la complementan los majestuosos Juegos Centroamericanos y del Caribe realizados por la ciudad en el año 2018, catalogados los de la Arenosa como uno de los más laureados de la historia por la impecable organización que efectuó.

¡Ah! Casi se nos pasa de largo, debido a la enorme gloria que abriga a la capital del departamento del Atlántico: es la cuna del equipo de los barranquilleros, el que nos llena de orgullo, nos hace sufrir y llorar de alegría o tristeza y nos ha dado 11 títulos en el fútbol profesional colombiano: Junior, que este miércoles 8 de abril debutará en la Copa Libertadores de América 2026 frente al Palmeiras de Brasil en el estadio Jaime Morón de Cartagena, que le abrió sus puertas ante la remodelación, modernización y ampliación que se cumple en el Metropolitano Roberto Meléndez.
Pero también es de rebobinar, y sintiéndonos “picosos”, que el Coloso de la Ciudadela, y todos los rincones de nuestra venerada ciudad de Barranquilla, tal como lo viene siendo desde finales de los 80, funge aún como la única y verdadera casa de la Selección Colombia de Fútbol, a la que ha ayudado a asistir a varias citas mundialistas.





