El 26 de abril a las 9:00 a. m. allegados de la mujer realizarán una manifestación en la avenida Murillo, en la entrada del barrio La Central.
Con profundo dolor e inmensa preocupación, la familia de Layla Vergara Galván, una joven de 21 años de edad que murió tras ser arrollada por una camioneta en el municipio de Soledad, Atlántico, exige justicia y visibilidad para el caso, el cual consideran que ha sido ignorado por las autoridades.
Los hechos
El pasado lunes 7 de abril, Layla, quien era natural de Maicao, La Guajira, pero residía en Soledad, fue víctima de un trágico accidente de tránsito ocurrido en el barrio La Central. Ella se movilizaba como parrillera en una motocicleta que fue embestida por un automóvil.
Según testigos, el conductor de la motocicleta, quien le prestaba el servicio de transporte a la mujer, sufrió heridas leves y, aunque al llegar una ambulancia le dijeron que abordara la unidad, este no aceptó que lo llevaran a un centro de salud; presuntamente, el motociclista “arregló” con el conductor de la camioneta y ambos se fueron del lugar.
“Layla fue ingresada inconsciente a la Clínica Universidad del Norte, donde permaneció nueve días en UCI con trauma craneoencefálico severo y múltiples lesiones internas. Durante ese tiempo, su familia la buscaba desesperadamente, sin saber que se debatía entre la vida y la muerte. Solo fue posible identificarla gracias a sus tatuajes, días después de su ingreso”, indicó la familia de la joven a través de un comunicado compartido a los medios de comunicación.
En el documento, aseguran: “Lo más indignante es que, en esos nueve días, la Policía y las autoridades competentes hicieron caso omiso a los múltiples intentos de denuncia por parte de sus familiares. No hubo respuesta, seguimiento ni voluntad institucional”.
El 18 de abril, Layla falleció tras ser diagnosticada con muerte cerebral. Hasta hoy, el caso no tiene responsables judicializados ni acciones concretas por parte de las autoridades.
“La impunidad duele tanto como la pérdida. Solicitamos que se actúe con contundencia, que se analicen las cámaras de seguridad del sector y que se identifique a los responsables de este crimen. El abandono en que fue dejada Layla no solo fue físico, fue también institucional. Desde la legalidad, podrían configurarse delitos como: homicidio culposo agravado, omisión de socorro, abandono de persona en estado de indefensión y fuga del lugar del accidente, todos con consecuencias penales en Colombia, según el Código Penal y el Código Nacional de Tránsito. Layla no puede convertirse en una cifra más. Layla era una hija, una hermana, una joven con sueños, con una vida por delante. Como Layla, pudo ser cualquier joven, cualquier mujer”, añaden en el comunicado.
Manifestación
Parientes y amigos de Layla convocan a una jornada de manifestación pacífica el día sábado 26 de abril a las 9:00 a. m. en la avenida Murillo, en la entrada del barrio La Central (frente al Ara y Olímpica), en Soledad, Atlántico.





