Quien fue campeón de la Vuelta a España en 1987, ya habría aceptado que tuvo acercamientos con paramilitares para que desaparecieran a cuatro vecinos de su finca en Cundinamarca.
Por: Iván Peña Ropaín.
El proceso judicial que se sigue en contra de la gloria del ciclismo colombiano, Luis Alberto Herrera, conocido en el mundo del pedal como “Lucho” Herrera, por la desaparición forzada de cuatro campesinos en el municipio de Fusagasugá, en Cundinamarca, en 2002, volvió a correr su fecha de indagatoria, la cual inicialmente debía efectuarse el 6 de febrero y que luego fue postergada para este viernes 20 del mes en curso. Ahora se realizará el próximo 10 de abril.
Resulta que la nueva defensa que tiene el expedalista de 64 años, porque, como se recordará, el anterior terminó renunciándole, solicitó un nuevo aplazamiento debido a trámites correspondientes al proceso de formalización de sus nuevos representantes, los penalistas Iván Cancino y Marlon Díaz.
Ante ello, le notificaron como ultimátum al exdeportista cundinamarqués y a sus juristas que el próximo 10 de abril tiene fijada la obligación de presentarse sí o sí a la diligencia ante la Fiscalía General de la Nación, en Bogotá, en la que le notificarán formalmente el delito por el que es investigado: desaparición forzada.
A Lucho, un reciente informe de Noticias Uno lo dejó malparado al develar que sí habría admitido pagos a paramilitares para que desaparecieran a cuatro campesinos que eran vecinos de su finca en la vereda Piamonte, en Fusagasugá, con el fin de apropiarse de sus tierras. Previamente, los había señalado de ser colaboradores de la guerrilla.
Las víctimas fueron identificadas como Gonzalo Guerrero, Víctor Manuel Rodríguez, José del Carmen Rodríguez y Diuviseldo Torres, quienes fueron asesinadas por miembros de las Autodefensas Campesinas del Casanare (ACC). No obstante, en versiones conocidas por la justicia colombiana, alias Ojitos, exintegrante de las ACC, había relatado que todo habría sido un artilugio de Lucho, cuyo objetivo era apropiarse de los predios de los citados campesinos muertos.




