Además, retó a los candidatos Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia a debatir sobre sus trayectorias de gobierno y resultados en la administración pública.
En medio del ambiente electoral y del inicio de las giras políticas por distintas regiones del país, el candidato presidencial Carlos Caicedo lanzó un duro discurso desde el municipio de Fundación, Magdalena, donde cuestionó a varios de sus contendores y defendió su experiencia administrativa como principal carta de presentación para aspirar a la Presidencia de la República.
Durante una intervención pública ante simpatizantes y líderes regionales, el exalcalde de Santa Marta y exgobernador del Magdalena aseguró sentirse cansado de las prácticas políticas tradicionales y criticó a dirigentes que, según él, solo recorren las regiones en tiempos de campaña electoral.
“Estoy emputado, indignado, me tienen harto”, expresó Caicedo en uno de los momentos más encendidos de su discurso, frase que rápidamente marcó el tono de su intervención y reflejó el enfoque confrontacional que ha venido adoptando frente a otros sectores políticos.
El aspirante presidencial dirigió especialmente sus críticas hacia los candidatos Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, a quienes retó públicamente a debatir sobre experiencia administrativa y resultados de gobierno.
“Pongamos sobre la mesa nuestras experiencias de gobierno. Yo sí tengo cómo mostrar resultados; ellos nunca han gobernado y aun así pretenden convencer al pueblo de elegirlos”, afirmó Caicedo, insistiendo en que su trayectoria al frente de administraciones locales y departamentales le otorga una ventaja frente a otros aspirantes.

El dirigente político también cuestionó la presencia reciente de figuras nacionales en el Caribe colombiano, señalando que muchos líderes tradicionales permanecen alejados de las regiones durante años y solo reaparecen en temporada electoral.
“Solo aparecen en campaña, se ponen una guayabera y vienen a buscar votos”, dijo el candidato, en referencia a lo que considera una desconexión histórica entre sectores políticos centralistas y las necesidades reales de los territorios periféricos.
Caicedo aprovechó el escenario para destacar algunos de los logros que atribuye a sus administraciones en Santa Marta y Magdalena. Según sostuvo, durante sus gobiernos se impulsaron programas orientados al fortalecimiento de la salud pública, el acceso a la educación y la reducción de la pobreza extrema.
“El país necesita un presidente con experiencia real, carácter probado y compromiso verificable con la nación”, manifestó el candidato, quien además aseguró que durante su gestión enfrentó estructuras criminales y promovió transformaciones sociales en el departamento.
En otro de los apartes más polémicos de su discurso, Caicedo se refirió a la seguridad y cuestionó los discursos promovidos desde sectores de derecha. Allí mencionó los casos de ejecuciones extrajudiciales conocidos como “falsos positivos” y recordó los señalamientos judiciales y políticos contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez relacionados con violaciones a los derechos humanos.
“No podemos olvidar los más de 7.800 falsos positivos. Jóvenes que salían a trabajar o a recoger café terminaron asesinados”, expresó.
La visita del candidato a Fundación también incluyó reuniones con empresarios y representantes del gremio ganadero, con quienes dialogó sobre iniciativas de desarrollo económico y proyectos de infraestructura para la región.
Entre los anuncios realizados durante la jornada, Caicedo mencionó la construcción de un hospital de tercer nivel para la subregión Río en Magdalena, una propuesta con la que busca fortalecer la red pública de salud en esa zona del departamento.
El aspirante presidencial agradeció además el respaldo recibido por parte de habitantes del municipio y reiteró que su campaña estará enfocada en las regiones históricamente apartadas y con mayores niveles de desigualdad.
La intervención de Caicedo ocurre en un momento en que las campañas presidenciales comienzan a intensificar recorridos territoriales, debates y confrontaciones públicas de cara a las elecciones previstas para el próximo 31 de mayo, una contienda que empieza a mostrar un tono cada vez más polarizado entre los distintos sectores políticos del país.




