Quien dejó la bandera de Colombia en alto al ganar en 1987 la Vuelta a España, fue vinculado tras declaraciones de exparamilitares al crimen de cuatro campesinos que eran vecinos de él.
Por: Iván Peña Ropaín.
Una de las glorias que tiene el ciclismo colombiano y que dejó marcas a nivel mundial, Luis Alberto Herrera, el popular “Lucho” Herrera, está en el “ojo del huracán” por unos delicados señalamientos de tres exparamilitares por su presunta participación en cuatro casos de desaparición forzada, hechos acaecidos en el departamento de Cundinamarca.
Una vez se comenzó a conocer la noticia, la cual retumbó con fuerza en el país por lo que representa en materia deportiva el exciclista de 62 años, el primer pedalista patrio en ganar una Vuelta a España salió en su defensa y desmintió las versiones entregadas por los testigos.
Y es que ante tales informaciones suscitadas, un juzgado conminó a la Fiscalía General a investigar al exdeportista cundinamarqués, quien sostuvo en el comunicado que emitió a la opinión pública por las acusaciones: “Dicha compulsa de copias se origina en declaraciones de personas condenadas anticipadamente por delitos graves y que, tras acogerse a sentencias negociadas, señalan mi supuesto involucramiento. Se trata de individuos pertenecientes a estructuras armadas al margen de la ley, cuyas afirmaciones rechazo con absoluta contundencia”.

Agregó en la misiva: “Jamás he pertenecido a organizaciones criminales ni he pretendido causar daño a persona alguna. Rechazo de manera enfática las imputaciones que pretenden enlodar mi nombre y mi trayectoria como ciudadano, trabajador y padre de familia”.
Los señalamientos en su contra
Los exmiembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) identificados como Luis Fernando Gómez Flórez, alias Ojitos; Héctor Díaz Gaitán, alias Camargo; y Óscar Andrés Huertas Sarmiento, alias Menudencias, sostuvieron en sus declaraciones que Lucho Herrera acordó con ellos la desaparición y el asesinato de cuatro campesinos que eran vecinos de su finca y a los que reseñó de ser milicianos de la guerrilla de las Farc.
Lucho tenía como interés de acabar con la vida de los lugareños mencionados, según lo que declararon los exintegrantes de las AUC, porque querían despojarlo de sus tierras y de sus pequeñas propiedades.
Los nombres de quienes al final fueron asesinados correspondieron a Gonzalo Guerrero Jiménez, Víctor Manuel Rodríguez Martínez, José del Carmen Rodríguez Martínez y Diuviseldo Torres Vega, sobre quienes citados ‘exparacos’ luego dijeron que no eran ‘guerrillos’.




