Se teme que el año termine con una cifra mucho mayor, teniendo en cuenta que 256 personas en la capital nortesantandereana se encuentran actualmente varadas por trámites administrativos.
Por: Iván Peña Ropaín.
¡Ya no hay dolor por la vida del prójimo! No se puede decir otra cosa, puesto que, mientras un paciente lucha por seguir viviendo en una cama de hospital, esa batalla ya la tiene perdida sin saberlo, porque al final no le llegará el papel, la autorización o la remisión para poder continuar su tratamiento. Ejemplo de ello es lo que ocurre en la ciudad de Cúcuta, Norte de Santander, donde estalló una denuncia que “pone los pelos de punta”: 433 personas habrían fallecido en el Hospital Universitario Erasmo Meoz (HUEM) mientras aguardaban gestiones administrativas de sus EPS.
La denuncia fue hecha por Aristides Hernández, presidente de Asintraser Salud Norte, quien fue enfático al señalar dónde estaría el problema: “No en la labor de los médicos, sino en las demoras de las EPS para gestionar remisiones, referencias y traslados, incluso hacia unidades de cuidados intensivos”. ¡Tremendo viacrucis el que padecen quienes, además de luchar por seguir viviendo en esta tierra, deben esperar a que se destraben los trámites para recibir la atención que necesitan!
Y las cifras conocidas, con corte al 27 de septiembre de 2026, son para causar escalofríos a cualquiera. Según la información divulgada por Caracol Radio y confirmada por el denunciante, Nueva EPS aparece con 238 casos, ComfaOriente con 71 y Coosalud con 28, mientras que otros 96 corresponderían a pacientes migrantes. En total, 433 fallecimientos que obligan a encender las alarmas y a esclarecer, caso por caso, si las demoras administrativas denunciadas tuvieron incidencia en la muerte de estas personas.
Pero la película de terror no terminaría ahí. En el mismo HUEM, otros 256 pacientes seguirían atrapados en la espera de que se destraben los trámites para trasladarlos a centros de mayor complejidad. De acuerdo con el reporte, 130 corresponden a Nueva EPS, 37 a ComfaOriente, 26 a Coosalud y 63 a pacientes migrantes. ¡Tremendo viacrucis! Mientras los papeles siguen dando vueltas, hay personas enfermas que necesitan respuestas oportunas y no más dilaciones que mantengan en vilo su salud.
“Tenemos 256 personas varadas. Están varados allí esperando un traslado a otro nivel”, advirtió Hernández, quien también lanzó críticas contra el plan de choque anunciado por el Gobierno nacional. Según el veedor, las medidas no estarían dando los resultados esperados y, mientras tanto, seguirían aumentando los casos de pacientes que mueren sin conseguir a tiempo los servicios que requieren.
Lo más doloroso, según el denunciante, es que tantas vidas terminan reducidas a una cifra. Detrás de cada número hay una familia que espera noticias, un paciente que necesita atención y seres queridos que no deberían tener que rogar para que se agilice un procedimiento. Hernández lamentó que estas muertes se estén convirtiendo en “un número más”, una expresión que retrata la indignación frente a una situación que exige respuestas urgentes.
Ahora les tocará hablar a las EPS señaladas y a las autoridades competentes. Hay que esclarecer qué pasó en cada caso, verificar si las demoras administrativas influyeron en los fallecimientos y explicar qué harán para que los 256 pacientes que esperan traslado no continúen atrapados en ese limbo. Porque una cosa es hacer fila para un trámite y otra muy distinta es que la vida de una persona dependa de que alguien mueva los papeles a tiempo.




