En medio de un enfrentamiento con piedras, uno de los implicados sacó un arma de fuego y disparó en varias ocasiones.
En la madrugada de este 19 de diciembre fue asesinado con arma de fuego Breiner Ortiz, de 19 años, momentos en que se encontraba en la calle 98C con carrera 3C, conjunto 4 de Las Gardenias, en Barranquilla.
Desde Medicina Legal, Franklin Ortiz, abuelo del joven, manifestó el dolor que tiene devastados a sus familiares y a él, tras perder a un ser querido tan joven “y con toda una vida por delante”.

“Yo estaba departiendo cerca de mi casa y tipo 2:00 o 3:00 a. m. llegan a buscarme mi esposa y mi sobrina y me dijeron que me fuera a dormir porque ya estaba ‘traguiao’, yo hice caso, pero ellos no me comunicaron nada de lo que había sucedido porque ese era uno de los nietos preferidos. ¡Imagínense la sorpresa de un abuelo de que a un niño le quiten la vida!”, contó el hombre de 60 años.
Para Franklin su nieto era una persona con buenos sentimientos, así lo expresó: “Era humilde, un niño que llegaba donde mí, me abrazaba y me daba un beso, eso en esta época no lo hace cualquier pelao, él era bastante detallista. Él me había ido a buscar temprano, pero no pudo encontrarme porque yo estaba departiendo”.

Con la voz entrecortada el hombre aseguró: “Él era un nieto, pero era un hijo para mí” y contó que Breiner, el segundo de cinco hermanos, se dedicaba a vender verduras con su padrastro, ayudaba a una vecina con su venta de comidas rápidas y a su madre a vender juguetes en la feria.
Sobre las causas del homicidio del joven, Franklin indicó: “Me dijeron que fue una persona por una discusión que tenían, una riña. He escuchado el sobrenombre de los Piñuditos, unos jóvenes que viven en el conjunto seis, pero no los conozco. La herida que le hicieron fue por el estómago del lado izquierdo, cerca del corazón”.
Aunque la víctima fue trasladada a la Clínica San Ignacio no sobrevivió debido a la gravedad de la herida. Finalmente, su abuelo pidió justicia:
“Le digo a las autoridades que no quede impune, los culpables aún viven ahí, como autoridades ellos tienen que hacerse valer, es un muerto no es un hurto, es un muerto, no es un perro, que se haga justicia“.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




