El concierto ha sido criticado por congresistas como Daniel Briceño, quien cuestiona el millonario presupuesto destinado para su realización a pocos días de que culmine el Gobierno Petro.
A solo días de que el Gobierno del presidente Gustavo Petro concluya su mandato el próximo 7 de agosto, el Sistema de Medios Públicos (RTVC – Inravisión) organiza la séptima edición del Concierto de la Esperanza, programado para este sábado 1 de agosto en la Plaza de Bolívar de Bogotá. El evento, de entrada libre y con transmisión por Señal Colombia, Radio Nacional, Radiónica y RTVC Play, ha generado fuerte controversia por su elevado presupuesto en medio de ajustes fiscales y la transición de gobierno.
Bajo el lema “Un latido por la vida”, el concierto busca celebrar la paz, la cultura y el encuentro entre colombianos, reuniendo a artistas nacionales e internacionales de diversos géneros como cumbia, hip hop, rock en español y salsa. Entre los confirmados destacan Adriana Lucía, Herencia de Timbiquí, Los Gaiteros de San Jacinto, Realidad Mental, Penyair, Orishas (Cuba), Los Hermanos Lebrón y una agrupación de íconos del rock latinoamericano integrada por Sabo Romo (Caifanes/Jaguares), Rosa Adame (La Lupita), Galo Ochoa (Cuca) y Rex Caravello, entre otros.
Según información circulante en redes y reportes de algunos medios, el costo total del contrato para la organización del evento ascendería a alrededor de $4.437 millones de pesos, recursos públicos gestionados por RTVC.
Esta cifra ha reavivado críticas similares a ediciones anteriores (como las de 2024 y 2025, que costaron entre $2.200 y $3.900 millones), donde opositores como el representante Daniel Briceño y otros congresistas del Centro Democrático han cuestionado el gasto en eventos culturales mientras persisten necesidades en salud, regiones afectadas por la violencia y restricciones presupuestales.
Defensores del evento, incluyendo voceros de RTVC y el Gobierno, argumentan que se trata de una inversión en cultura con retorno en posicionamiento de marca y acceso gratuito a espectáculos de calidad para el pueblo. Ediciones previas han sido justificadas como espacios de solidaridad (por ejemplo, con Palestina o migrantes) y reconciliación. El gerente de RTVC, Hollman Morris, ha defendido en el pasado estos conciertos como parte de la misionalidad de los medios públicos, incluso en contextos de austeridad.
La realización del VII Concierto de la Esperanza ocurre en plena transición hacia el gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, quien asumirá el 7 de agosto. Esto ha alimentado cuestionamientos sobre prioridades en los últimos días de la administración Petro. Mientras el evento promete una jornada masiva de música y “esperanza”, la polémica sobre su financiamiento con recursos públicos sigue latente en la opinión pública y redes sociales.




