Por este individuo, el Gobierno Petro había ofrecido una recompensa de más de mil millones de pesos para quien diera información sobre su ubicación.
Por: Iván Peña Ropaín.
Un duro golpe propinó la acción conjunta de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional al abatir al sujeto identificado con el nombre de Hernán Chica Palacios, reseñado con el alias Santiago, considerado uno de los principales “cerebros” del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en Colombia.
Su ‘baja’ se produjo en zona rural del municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en medio de un operativo de inteligencia cuando el hoy occiso subversivo se halla tranquilamente escondido en uno de sus campamentos en esa región.
Sobre Santiago se supo que por más de 28 años construyó y consolidó el engranaje criminal del ELN, principalmente en el occidente del territorio nacional, por lo que de paso se convirtió en el líder de los articuladores del narcotráfico, la minería ilegal y las rutas de salida de cocaína hacia el Pacífico colombiano.
Su impacto en el accionar delictivo golpeaba amplias zonas de los departamentos del Chocó, Valle del Cauca, Antioquia y Risaralda, donde impuso control armado y financiero sobre comunidades rurales y corredores estratégicos.
Como se recordará, por este cabecilla el Ministerio del Defensa de la administración Gustavo Petro había ofrecido una recompensa de 1.641 millones pesos para quien diera información sobre su ubicación y producir así su captura.




