Al parecer, el joven agredió a su madre y el cónyuge de ella intervino y lo asesinó de una puñalada en el cuello.
Un lamentable y trágico hecho estremeció a los monterianos en horas recientes, donde un hombre asesinó a su hijastro con arma cortopunzante, en medio de una riña que ambos sostuvieron mientras departían e ingerían bebidas alcohólicas.
El crimen se registró el pasado domingo 26 de octubre en la madrugada, cuando la víctima, su madre y su padrastro se encontraban departiendo en un sector del barrio Villa Cielo, en el suroriente de Montería, capital de Córdoba.
El miedo local El Meridiano, informó que en medio del encuentro, Jhoan Esteban Ubarnes Mercado, de 24 años, conocido como el Sobri, salió al patio, al parecer, a orinar, pero estando allí hizo un ruido con algún objeto y esto molestó a su padrastro de 24 años, a quien apodan el Tesoro.
En un primer momento, el Tesoro y la madre de Jhoan habrían intentado sacarlo de la vivienda, situación que lo molestó, dando inicio a una discusión que pasó luego a las agresiones y terminó con el desenlace fatal: la muerte. El citado medio detalló que el padrastro le propinó una puñalada en el cuello a su hijastro.
Yenis, una hermana de la víctima expresó para El Meridiano: “Mi hermano se puso una mano en el cuello porque le sangraba y así salió a la calle, pero no habló, solo estaba como en shock y se desplomó al instante”.
La Policía maneja una versión distinta
Sin embargo, la Policía Metropolitana de Montería entregó una versión distinta. El comandante de este jurisdicción, el coronel Héctor Ruíz Arias, explicó que los hechos ocurrieron cuando “el joven agredía a su madre y su padrastro intervino, causándole la lesión que acabó con su vida”.
En todo caso, Jhoan Esteban fue llevado inicialmente al Hospital La Pradera, pero posteriormente tuvo que ser remitido al Hospital San Jerónimo, en donde se confirmó su deceso debido a la gravedad de la herida que revestía.
De acuerdo con lo informado por el mencionado medio de comunicación, el Tesoro, señalado de ser el agresor y homicida, fue capturado por la Policía y dejado a disposición de la autoridad competente.
El trágico episodio pone de manifiesto, una vez más, cómo los actos de intolerancia pueden terminar mal si no se acude al diálogo y al manejo de los impulsos. Estas condiciones han engrosado el listado de los homicidios dentro del seno familiar por riñas o discusiones.




