No dista mucho de lo que le gritan ahora los hinchas del Millonario, de lo que le siguen diciendo muchos junioristas.
Por: Iván Peña Ropaín.
“Sí, la verdad, mi lugar en el mundo, siempre lo dije, fue River Plate. Si digo lo contrario, me contradeciría, en Argentina solo jugaría en River”. Con esas palabras, dadas meses atrás por el jugador Juan Fernando Quintero, parecía y terminaba de meterse en el bolsillo a los hinchas del actual campeón del fútbol argentino, River Plate, quienes siempre le agradecen por ese gol en la final ante Boca Juniors y que abrió la puerta a una de las más disfrutadas Copas Libertadores ganadas en su historia, esta conquistada en el estadio Santiago Bernabéu, en Madrid, España.
Pues bien, ahora los hinchas de las conocidas en ese país como Las Gallinas le empezaron a cobrar su decisión de firmar con otro de los grandes en ese balompié, Racing Club de Avellaneda, que es otro de los rivales históricos del equipo de Núñez.
El fervor y “locura” con la que se vive el fútbol en Argentina, que no tiene comparación alguna, está en su máxima ebullición por los lados de los seguidores del también bautizado como La Banda Cruzada, que en redes sociales lo han calificado de todo por tal decisión, hasta ‘Judas’ lo han llamado, haciendo alusión a la traición por irse a dicho club argentino, cuando había dado su palabra al señalar que en tierras “gauchas” no se pondría la camiseta de ningún otro.
A ‘Juanfer’, que era dueño de su pase, Racing le compró sus derechos deportivos pagando 3.600.000 dólares. Firmó un contrato por tres años, lo que lo vinculará a la apodada Academia hasta diciembre de 2026.
De Junior también se fue con señalamientos
Tras su paso fugaz por el Tiburón, al que llegó como la máxima contratación en la historia de un club colombiano y a quien le dieron una apoteósica bienvenida en un Metropolitano repleto, muchos hinchas le cobraron su falta de profesionalismo, más allá de que haya manifestado que se iba por no compaginar con la idea futbolística del ‘Bolillo’.
Lo llamaron “fariseo”, “tramador” y hasta “ladrón”, en vista de que se hizo a un millonario contrato con el Junior de Barranquilla, pero el futbolista paisa, de 30 años, solo le respondió a este club con seis partidos, desvinculándose del mismo con seis meses aún por jugar.
Sin importarle el sentimiento que le había expresado el juniorista, excusándose con que ‘Bolillo’ no lo tendría en cuenta, tomó sus maletas y se marchó de la Arenosa, eso sí, “con la chequera rebosante”, tal como también se lo recuerdan en redes sociales.




