El timonel argentino, quien falleció este lunes 7 de julio, tuvo la dicha de enarbolar Copa Libertadores y Copa Intercontinental.
Por: Iván Peña Ropaín.
Miguel Ángel “el Zurdo” López fue uno de esos extranjeros que en la historia del fútbol llegó al Junior de Barranquilla y no solo se enamoró de este club, sino que también decidió quedarse en la Arenosa y “nacionalizarse a quillero”.
El estratega “gaucho” acaba de fallecer a sus 83 años, precisamente, en la que se convirtió en su segunda tierra de “nacimiento”: Curramba la Bella, siendo la primera su natal provincia de Córdoba, en Argentina.
Sus vestigios en el entorno de la pelota deja en la memoria de muchos futboleros gratos recuerdos, uno de ellos los junioristas, a quienes le dio la alegría de coronarse campeones en diciembre de 2004 ante un rival de una región con la que Barranquilla ha sentido un fuerte regionalismo a través de los años: Atlético Nacional, y lo más sabroso, que fue en el propio Medellín.

Ese título, que significó para Junior de Barranquilla su quinta estrella en la historia, representó personalmente para el Zurdo su trofeo de champion número cinco en la carrera que hizo como entrenador entre 1977 y 2014.
Los otros cuatro galardones los consiguió con América de México, dos primeras división de ese país; una Copa de Campeones de la Concacaf, también con esa escuadra ‘manita’; y una Supercopa Sudamericana con Independiente de Avellaneda de Argentina.

Dirigió a un total de 20 clubes en los países de Colombia, Argentina, México, Ecuador, Arabia Saudita y España, siendo en territorio colombiano las veces que más se le vio, en 8 ocasiones y orientando solo a dos equipos: Junior de Barranquilla y Atlético Nacional.
Pero sus conquistas comenzaron como jugador, dándose su trayectoria entre 1962 y 1976 en los países de Argentina y Colombia, actuando en el primer citado en seis conjuntos y siendo Independiente con el que ganó todo, y en el segundo mencionado con Nacional de Medellín, con el que enarboló la Liga de 1976.
Con el conocido como rojo de Avellaneda no solo alcanzó un campeonato en su natal Argentina, igualmente besó la gloria al conseguir cuatro Copa Libertadores, dos Copa Interamericana y una Copa Intercontinental.





