El escenario, sede de la final única de la Copa Sudamericana 2026, contará con restaurantes y ofrecerá una visualización del fútbol cerca del campo de juego.
Por: Iván Peña Ropaín.
Una experiencia a lo europeo: eso es lo que vivirá todo aquel que asista al nuevo estadio Metropolitano con el que contará nuestra amada Barranquilla. Y se comienza a calentar el tema, no porque ya se esté cerca de culminar los trabajos, previstos para mediados de noviembre próximo, sino porque el alcalde de la Arenosa, Alejandro Char, ya develó cómo quedará el escenario futbolero, tanto por dentro como por fuera.
El que llamó “supermetro”, de acuerdo con lo informado por el mandatario de los barranquilleros, contará con dos pantallas gigantes que serán ubicadas en las tribunas Sur y Norte, las cuales otorgarán una visualidad de 360° del epicentro deportivo, el cual también ofrecerá un espectacular espacio para efectuar conciertos de talla mundial.
Entre las nuevas facciones del Metro, que principalmente denotará los colores del equipo que representa en el fútbol profesional colombiano a los barranquilleros y a miles de costeños: Junior, también se percibirán zonas de restaurantes a lo largo y ancho de su nueva infraestructura.
Asimismo, se dispondrán camerinos modernos para el Tiburón y los equipos nacionales e internacionales que lleguen como visitantes a jugar en esta plaza, pero cabe anotar que se edificará otro camerino adicional, de uso exclusivo para la Selección Colombia. En el caso del Rojiblanco y la Tricolor, ambos tendrán sus respectivos museos dentro del recinto deportivo.
Sin embargo, lo que causará mayor impacto visual y emocional entre los barranquilleros es que, al anularse la pista atlética que tenía desde su inauguración el 11 de mayo de 1986, los espectadores podrán disfrutar las acciones del fútbol en primera plana, cerca del gramado, como se ve en los imponentes escenarios del Viejo Continente.
Recordemos que el nuevo Metropolitano deberá ser entregado en el mes de noviembre, semanas previas a que se dé la final única de la Copa Sudamericana 2026, siendo Curramba la Bella la sede de ese compromiso de la Conmebol. Su capacidad aumentará a 60.000 sillas para partidos de fútbol (46.000 es la actual) y hasta 75.000 personas para conciertos.
El proyecto, que inició sus obras plenamente el pasado 19 de enero, una vez culminó el partido que sostuvieron por la Liga Betplay-I Junior de Barranquilla y Deportes Tolima, tiene un costo superior a los 45 millones de dólares, aproximadamente entre 173.000 y 180.000 millones de pesos colombianos. Este se pagará a crédito durante un periodo de siete años con recursos provenientes de los impuestos de los barranquilleros.




