En la cuarta jornada, el próximo sábado 26 de julio (6:10 p. m.), el equipo de los barranquilleros y costeños que son junioristas visitará al Once Caldas en Manizales.
Por: Iván Peña Ropaín.
Junior de Barranquilla se quedó con un nuevo clásico costeño frente al Unión Magdalena, al que superó con score de 4-1 este miércoles en el cotejo por la fecha 3 de la Liga Betplay-II y desarrollado en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez, consiguiendo de esta manera el de Quilla continuar invicto y hacerse al liderato con 9 puntos, mientras que al de la Samaria esta caída lo sumerge más en una B mayúscula.
El cuadro barranquillero comenzó desde el primer minuto de este compromiso mostrando actitud de embestida, lógico, pues se jugaba el poder hacerse al liderato en esta jornada y porque enfrentaba a un equipo que ni fu ni fa, que no tiene nada en materia futbolística.
Fue así como rápidamente, al minuto 7, el de Barranquilla le empacó el primero al elenco de Santa Marta, este a través de uno de los refuerzos, el volante de marca Jesús Rivas, tras un buen “uno-dos” hilado con el atacante Guillermo Paiva.
Tras un saque desde la lateral de Edwin Herrera y sirviéndosela a Rivas, de primera este se la dio a un Paiva marcado a presión dentro del área por un émulo, pero el paraguayo se la ingenió haciendo un ‘taquito’ para habilitar a Rivas en la descolgada que hizo; esta nueva adquisición del club ‘quillero’ recepcionó, encaró a un par de rivales dentro del rectángulo y se la acomodó al meta Joaquín Mattalia.

En ese dominio pleno que empezó exponiendo el dueño de casa, cinco minutos después (12), llegó al segundo, lo que dibujaba en los cerca de 10 mil espectadores que fueron a acompañar al equipo al Coloso de la Ciudadela una posible goleada, la que al final se cristalizó. El anotador fue Yimmi Chará.
Tras una recuperación de pelota previa por parte del marcador Jeison Suárez, este surtió por banda izquierda para Bryan Castrillón, quien ingresando a las 16 con 50 de los samarios, efectuó un “pase de la muerte” para Chará y este solo tuvo que tocarla con sutileza para penetrar por segunda vez el arco de Mattalia.
No obstante, el Tiburón entró en un relax por el marcador dado y para regular oxígeno, pero no lo hizo como debía: sostener la pelota. Cedió la ‘pecosa’ al Ciclón y este comenzó a buscar el pórtico resguardado por Mauro Silveira, quien fue exigido: primero, al 18′, tras un remate fuerte de Ricardo “el Caballo” Márquez y que envió al córner, y segundo, al 38′, en una bola que despejó desde la raya el defensa Suárez ante un toque efectuado por Joel Contreras.
Y en esa permisividad en la que cayó el Rojiblanca y en el alza que empezó a exponer el Azulgrana, estos últimos lograron el descuento antes de concluir los primeros 45, incipiente esta diana en una fea salida del central Javier Báez al intentársela pasar con una asistencia larga a Jhon Fredy Salazar, empero un jugador del visitante fue más rápido, la recuperó y generó con otro compañero una serie de toques que al final dejaron la redonda en los pies de Jannenson Sarmiento, quien en diagonal dentro de la medialuna se la acomodó al palo de su mano zurda a Silveira, sin nada que hacer.
El entrenador uruguayo Alfredo Arias formó en esta primera parte: en el arco Mauro Silveira; en defensa Jeison Suárez, Edwin Herrera, Javier Báez y Jermein Peña; en medio ‘quitapelotas’ Jesús Rivas y Guillermo Celis; en el zona generativa Bryan Castrillón, Yimmi Chará y John Fredy Salazar; y en punta Guillermo Paiva.

¡Hasta con 10 en cancha Junior le recordó a Unión que es su papá!
La segunda etapa de juego inició en el Metro con la búsqueda del segundo por parte del Unión Magdalena, que hay que decirlo, había terminado jugando mejor que el Junior de Barranquilla. Tan fue así, que en el primer minuto el cuadro ‘bananero’ generó una de susto tras disparo elevado en pelota en movimiento del exjugador ‘rojiblanco’, Fabián Cantillo.
Tras esa descarga que mandó el meta ‘tiburón’ al tiro de esquina, ahí mismo se suscitó una para el conjunto samario, cuando se levantó por los aires el Caballo y propuso un testazo, pero por suerte el uruguayo Silveira estaba bien ubicado en el centro de su arco.
Pintaba todo en el gramado del Roberto Meléndez que seguiría imponiendo la ofensividad el forastero, porque seguía insistiendo hasta que lograron un empate fugaz, pues en una disputa de bola entre Yimmi Congo y Mauro Silveira, el primer citado acabó tocando con su mano la bola previo al gol que hicieron y que ponía la cosa 2-2, anulándolo el referí Wílmar Roldán tras analizar el VAR.

Tres minutos posteriores a esa acción en contra, al 55′, Junior se pellizcó y volvió a hilvanar toques de pelota, desatándose un centro de costado al corazón del área del adversario, el cual fue capitalizado por Rivas, pero pasando la bola cerca. ¡Pudo ser el de la tranquilidad!
Yendo la cosa 2-1 y para aunar a la ralentizada futbolística que se le apreciaba al equipo ‘currambero’, Jermein Peña vio una roja infantil al darle un leve cabezazo a un contrario con el que se “frenteaba”, denotando ello que la larga para que sufrió por la lesión no le hizo “bajar las revoluciones”.
Arias tuvo que mover su banco para entrar a replantear a su defensa, poniendo en cancha a Daniel Rivera y sacando a Chará, pero afortunadamente en ese mismo tramo, cuando se ejecutaba un tiro libre de costado, otro de los que llegaron como refuerzos, Salazar, cobró a media altura y al querer anticiparse el jugador Nicolás Ramos a que venía a sus espaldas, Paiva, rozó la ‘caprichosa’ y esta tomó mayor fuerza y se introdujo en el arco del Unión para poner el tanteador 3-1.
Producida esa estocada, el técnico Arias a los minutos 79 y 80 metió a la cancha a Jhomier Guerrero por Rivas, Jesús Enamorado por Salazar y Fabián Ángel por Celis, lo que sin duda le permitió al Junior tener nuevamente el manejo de la pelota y hacer lucir este duelo por la tercera jornada frente al Unión como un simple entrenamiento.
Y creyéndose que el cotejo se cerraría con el marcador que se divisaba y viéndose a un equipo de Santa Marta “muerto en vida”, llegó otro topetazo más, el que configuró el 4-1 final, goleada por cortesía de Enamorado en el tiempo de reposición 90+8.




