Nuevamente, el ente deportivo del fútbol local es flexible a situaciones violentas dentro de los estadios del país.
Por: Iván Peña Ropaín.
“Dimayor siendo Dimayor”. Es la sardónica frase que ya se empieza a leer en redes sociales, una vez se conoció que la plaza Manuel Murillo Toro de Ibagué ya no pagará las cuatro fechas de suspensión impuestas inicialmente por la agresión dentro de la cancha de un hincha tolimense a un jugador de Millonarios de Bogotá, situación ocurrida en la fecha 4 de la Liga Betplay-I y por lo cual el cotejo no pudo desarrollarse.
Resulta que la Comisión Disciplinaria de la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor) decidió resolver con respuesta favorable el recuso de apelación presentado por el apodado Vinotinto y Oro, documento en el que alegaba que le rebajaran el castigo por no tener injerencia directa ante lo sucedido.
Tal determinación indica ahora que a ese estadio se le bajará la némesis a tres fechas y solo permanecerá sin público la tribuna oriental de enunciado escenario deportivo, desde donde saltó a la cancha el fanático Alejandro Montenegro para golpear al futbolista del azul de los bogotanos.
Se había estudiado el cierre total del Murillo Toro por la apología a la violencia que habían hecho varios hinchas en las distintas tribunas al aplaudir al agresor del jugador Daniel Cataño, momentos en que este era conducido por la Policía. En cuanto a la multa, quedó en los mismos 12.760.000 pesos.
En resumen, habrá público en el juego entre Tolima y Millos que no se pudo disputar en el Manuel Murillo Toro y que fue reprogramado para el próximo miércoles 29 de marzo en la Ciudad Musical.
Respecto a Cataño, hay que recordar que sobre el volante antiqueño sigue pensando las tres jornadas de suspensión fuera de las canchas con su club Millos, corriendo la primera en el juego por la fecha 5 en la que su equipo venció 2-1 a Jaguares de Córdoba.




