La víctima, quien laboraba como preventista, vivía en unión libre con un hombre que hoy se encuentra desaparecido.
Las llamadas y los mensajes sin respuesta desde el pasado sábado 23 de marzo, por parte de Diana Rosa Julio Anaya, alertó a su hija de 16 años, quien decidió ir hasta la vivienda para ver lo que le ocurría a su progenitora.
La joven llegó al inmueble ubicado en la carrera 16 No. 58-32, apartamento 1, barrio Villa Aragón, de Soledad, a las 7:00 de la noche de este martes; tocó la puerta principal, pero al ver que nadie le abría, terminó llenándose de más zozobra e intriga.
Pasados unos minutos, procedió a forcejear la ventana e ingresó a la vivienda.
Caminando con sigilo llegó hasta la entrada de la segunda habitación y allí se encontró con una dolorosa e impactante escena: su madre yacía en el suelo desnuda y sin signos vitales.
De igual manera, según se pudo constatar en el levantamiento del cadáver hecho por peritos de la Sijín Metropolitana de Barranquilla, “Diana Rosa presenta surco de asfixia alrededor del cuello y hematomas en el ojo izquierdo y en la región bucal”.
La menor, sollozando y aún en shock, relató a los investigadores que ella decidió ir a visitar a su padre biológico el sábado y dejó a su madre con su actual pareja sentimental, identificada como Jorge Luis Durán Durán.
“El sábado le hice una llamada a las 10 de la noche, me contestaron y me colgaron sin hablar. Al día siguiente le volví a marcar y le insistí varias veces, pero nunca contestó y por eso vine hasta acá”, contó la joven apesadumbrada.
De acuerdo con la investigación de Policía Judicial, “estos hechos, al parecer, obedecen a un crimen pasional”, hipótesis que cobra mayor fuerza si se tiene en cuenta que no se sabe nada del paradero de Jorge Luis y que se llevó todas sus pertenencias de la vivienda.
Diana Rosa Julio Anaya era natural de Soledad, tenía 46 años, laboraba como preventista y vivía en unión libre con el hombre en mención que hoy se encuentra desaparecido.




