Un total de 165 personas fueron sepultadas en cementerios improvisados en la región de Minab, donde el sábado pasado Estados Unidos e Israel desataron la operación ‘Furia Épica’.
Por: Iván Peña Ropaín.
“No es cosa de Dios, pues no existe”, o “¡Dios, toma el control!”, o “Somos nosotros los humanos los que debemos parar esto”, son unas de las cientos de opiniones que se leen en redes sociales hoy día tras los ataques emprendidos por las Fuerzas Militares de Estados Unidos e Israel contra varias regiones de Irán y que ya cobran cientos de vidas humanas, especialmente de inocentes como niñas y niños.
Y una de las escenas más desgarradoras que andan impactando desde ese país del Medio Oriente corresponde al funeral masivo de las últimas horas, en el que se observan desfiles de féretros y en el que dan sepultura a 165 personas, entre niñas y niños, maestros y padres de familia, víctimas de un ataque con misiles efectuado el sábado anterior contra una escuela infantil en la ciudad de Minab, en el sur de esa república islámica teocrática.
Entre llantos, lágrimas y desesperanza, con fotos de los muertos y cargando ataúdes cubiertos por banderas de ese país, miles de iraníes participaron en la ceremonia para darles sepultura en terrenos improvisados, ya que el cementerio de Minab no da abasto. Igualmente, se observaban camiones transportando las urnas.
Luego del inicio de la operación ‘Furia Épica’, acometida belicosa perpetrada por Estados Unidos e Israel, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, condenó las acciones violentas con potentes misiles, manifestando: “Este acto bárbaro es otra página negra en el registro de innumerables crímenes cometidos por los agresores contra esta tierra, que nunca se borrarán de la memoria histórica de nuestra nación”.




