Sobre el tema sigue en silencio el ente que rige el fútbol sudamericano, y se creería que no accedería a la supuesta presión que empezaron a ejercer esos dos clubes brasileños que están en la semifinal.
Por: Iván Peña Ropaín.
Para muchos futboleros no es desconocido el poder que tienen la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y sus clubes, lo que muchas veces “ha puesto entre la espada y la pared” a la propia Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), a la que le ha tocado ceder a alguna de sus peticiones o solicitudes.
Lo anterior hace referencia a una noticia que toma fuerza desde tierras brasileñas y está relacionada con que la dirigencia deportiva de esa nación viene pidiéndole a la Conmebol que evalúe un cambio de sede de la final única de la Copa Sudamericana 2026, prevista para el sábado 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia.
La apodada “otra mitad de la gloria” se halla en su fase de semifinales, habiendo en estas dos equipos de Brasil: Vasco da Gama, que jugará contra Boca Juniors de Argentina, y Atlético Mineiro, que chocará contra City Torque de Uruguay.
Y serían Vasco y Mineiro, los que empezaron “a presionar el dedo en el botón de ejercer presión”, argumentándose, extraoficialmente, el tema del masivo traslado de brasileños a la ciudad de Barranquilla, de pasar ambos conjuntos a la gran final de Sudamericana.
Mientras esas versiones comienzan a tomar fuerza desde la tierra de los pentacampeones del mundo, desde la Conmebol no se dice nada aún, lo que quiere decir que no ocurrirá nada que le quite a Quilla el que se convierta en la primera ciudad de Colombia en recibir una final continental, luego de que estas fueran disputadas a un solo partido desde la temporada 2019.
Ahora, de terminar accediendo el máximo organismo del fútbol sudamericano ante la pretensión de Brasil, sería una total falta de respeto para Barranquilla, atendiendo a todo el esfuerzo que ha hecho para poner a punto su máximo escenario: el estadio Metropolitano.




