No solo en cuanto a números ha mejorado en sus utilidades Junior, también en su rendimiento físico y colectivo en cancha.
Por: Iván Peña Ropaín.
Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez asumió las riendas del Junior de Barranquilla el pasado 15 de marzo, entregándosele un equipo con el ánimo y su nivel futbolístico por el piso, siendo el colero de la Liga colombiana y con una tasa de rentabilidad muy distante del 50%.
Entró en reemplazo del samario Arturo Reyes, artífice del misérrimo rendimiento, aunque hay que decir que los jugadores tampoco es que le hayan colaborado de a mucho. Hasta ese momento, el rédito del Rojiblanco era del 18%, mal dígito que se vio propiciado también por la dolorosa eliminación de la fase previa de Copa Sudamericana 2023 a manos del Deportes Tolima.

En siete juegos disputados por Liga con Reyes, Junior solo había podido ganar un cotejo, empató 3 y cayó en otros 3, lo que ameritó su despido y la posterior búsqueda de un nuevo DT, siendo contratado al final, después de tantas conjeturas y nombres, ‘Bolillo’ Gómez, quien asumió su primer juego el 18 de marzo en Barranquilla contra Santa Fe de Bogotá, el que finalizó 1-1 y que correspondió a la fecha 9 del Torneo Apertura.
A partir de ahí, se le vinieron como resultados otra paridad, dos derrotas y dos victorias en línea ante Alianza Petrolera en la jornada pasada y contra Atlético Nacional la noche del lunes 10 de abril, triunfos que tienen hoy a su equipo en la posición 10, luego de haberlo puesto a escalar de la 20, 19 , 17 y 15 hasta dicha décima, otorgándole ello al estratega de 67 años un performance del 53.33%.
Desde su mandato, el Tiburón ha convertido 5 anotaciones y le han anotado 5 también, dejando la diferencia de goles en 0. De 15 puntos que ha disputado hasta ahora, consiguió 8, puntuación que lo tienen a tres rayitas del octavo lugar, ocupado este por Deportivo Pasto, que la noche del lunes 10 de abril cerró la fecha 12 cayendo 3-1 con Deportes Tolima.
Pero no solo han sido los números lo destacado. Igualmente, ‘Bolillo’, con su táctica de entrenar a doble jornada y concentrar al equipo en una sede única (Solinilla, Atlántico) por diez días, pudo mejor el rendimiento físico de la mayoría de sus futbolistas, a los que se les ve hoy una actitud muy diferente a la que traían con Reyes. Además, Junior de Barranquilla poco a poco se encuentra con un juego asociativo que ha hecho más llevadero ver sus partidos, los cuales jornadas atrás terminaban dejando al hincha juniorista con rabia, decepción e impotencia.
Gracias a su trabajo serio y drástico, el equipo de los barranquilleros y de aquellos costeños que son junioristas se ha empezado a sacudir de ese pronóstico negativo que muchos le tatuaban en la frente al Rojiblanco desde hace dos meses atrás, respecto a que no se metería entre los ocho debido a que era uno de los coleros y de que venía jugando muy mal. Por el contrario, vuelve a crecer la ilusión, la cual podría cristalizarse en la fecha 13, cuando Junior enfrente en el Metropolitano al Boyacá Chicó, el jueves 13 de abril, a las 8:10 p. m.




