“No le voy a dar la espalda a mi país”, afirmó el candidato presidencial, descartando que abandonará Colombia si llega a perder la contienda.
A medida que se acerca la hora definitiva de las urnas, el candidato presidencial Abelardo de la Espriella elevó el tono de su discurso político y dejó claro que, incluso en una eventual derrota electoral, no tiene contemplado abandonar la arena pública ni salir del país.
Durante una entrevista reciente para el medio barranquillero El Heraldo, el aspirante respondió a quienes le preguntan qué ocurriría si pierde frente a Iván Cepeda. Su respuesta fue contundente: aseguró que asumiría el liderazgo de la oposición desde el Congreso de la República y que continuará enfrentando políticamente a quien resulte elegido.
“Si pierdo con Cepeda me convierto en el jefe de la oposición. Me quedo en el Congreso enfrentando el régimen de Cepeda, a lo que dé, y me hago matar por este país”, manifestó De la Espriella, en una declaración que rápidamente comenzó a generar reacciones entre sus seguidores y detractores.
El candidato también salió al paso de versiones que sugerían que él y su familia podrían abandonar Colombia en caso de un resultado adverso. Según explicó, esas interpretaciones surgieron de manera equivocada a partir de comentarios hechos por su esposa en los primeros momentos de su incursión política, no ahora cuando puntea en las encuestas.
“Mi mujer nunca dijo eso”, afirmó. Explicó que la conversación ocurrió hace más de un año, cuando su proyecto político apenas comenzaba y existía la posibilidad de que no lograra consolidarse. Sin embargo, aseguró que el panorama actual es completamente distinto debido al respaldo que, según él, ha recibido de sectores de la ciudadanía.
De la Espriella sostuvo que su compromiso con Colombia no depende del resultado electoral y recordó una entrevista concedida años atrás en la que afirmó que solo participaría en política si consideraba que la democracia del país estaba en riesgo. A su juicio, ese momento llegó y por eso decidió dar el salto a la contienda presidencial.
En su intervención insistió en que, si no alcanza la Presidencia, continuará ejerciendo oposición desde el Legislativo. “No me voy a ir ni le voy a dar la espalda a mi país”, afirmó, reiterando que permanecerá en Colombia para defender sus ideas políticas y confrontar a quienes considera una amenaza para el futuro del país.
Las declaraciones llegan en un momento decisivo de la campaña y alimentan el debate político sobre el escenario que podría abrirse después de las elecciones, especialmente en torno al papel que jugarían los candidatos derrotados -especialmente quien quede segundo- y la configuración de la oposición en el próximo periodo presidencial.




