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Willys Arzuza, ganadero asesinado entre Cascajal y Leña
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Criminales dieron muerte a ganadero en vía del Atlántico: ya le habían quitado la vida a dos hermanos

El crimen ocurrido entre Sabanalarga y Candelaria estaría relacionado con temas de extorsión, según lo establecido preliminarmente por las autoridades.

Lo que parecía una herida que el tiempo intentaba cerrar en el seno de la familia Arzuza Martínez, volvió a abrirse de forma violenta el pasado sábado. Willys Arzuza Martínez, un ganadero de 44 años, fue interceptado por sicarios en la vía que conecta al corregimiento de Leña con Cascajal, entre los municipios de Candelaria y Sabanalarga, en el sur del Atlántico.

Con su muerte, se completa una macabra trilogía de violencia que ha diezmado a una misma generación de hermanos: en 2010, la familia ya había enterrado a Wilson y Widimo, asesinados en circunstancias que hoy, ante este nuevo crimen, cobran una dolorosa relevancia.

Willys se desplazaba en su motocicleta la mañana del sábado cuando el estruendo de las balas interrumpió la calma de la zona rural de esa zona del sur del departamento. Sujetos armados, también en moto, le dispararon de forma certera, dejando su cuerpo sin vida sobre el asfalto.

Willys Arzuza, ganadero asesinado entre Sabanalarga y Candelaria.

El hombre, natural de Sabanalarga, se suma a la creciente lista de víctimas en una zona donde la seguridad parece desvanecerse entre matorrales y trochas. Sin embargo, detrás del reporte policial de “homicidio por arma de fuego”, se esconde un trasfondo que la familia ha comenzado a revelar: la extorsión.

Según declaraciones entregadas a las autoridades por parte de familiares, Willys estaba siendo extorsionado por bandas criminales que operan en el sur del departamento, un flagelo que asfixia a los productores agropecuarios de la región.

La comunidad de Sabanalarga y Candelaria no sale del asombro, pues no es solo un asesinato más; es la repetición de una pesadilla que comenzó el 3 de noviembre de 2010. En aquel año, la violencia les arrebató de golpe a Wilson y Widimo Arzuza Martínez.

Hoy, 15 años después, la sombra del sicariato vuelve a tocar la puerta de la misma casa y deja muchos interrogantes que las autoridades se encargarán de contestar conforme al avance de las investigaciones.

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