El alto tribunal dejó en firme la condena de 28 años de prisión contra el hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez.
La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia confirmó la condena en contra de Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, por su responsabilidad en la conformación y dirección del grupo paramilitar conocido como los 12 Apóstoles. El alto tribunal ratificó la sentencia de segunda instancia emitida por el Tribunal Superior de Antioquia, que lo halló culpable de los delitos de concierto para delinquir agravado y homicidio agravado.
Según el fallo, Uribe Vélez actuó como líder de esta estructura ilegal que operó principalmente en el norte de Antioquia, en municipios como Yarumal, Campamento y Valdivia, durante los primeros años de la década de 1990. El grupo, también conocido como Autodefensas del Norte Lechero, fue señalado por ejecutar un plan sistemático de “limpieza social” que incluyó asesinatos selectivos de personas consideradas “indeseables” o presuntos colaboradores de la guerrilla, en presunta connivencia con agentes del Estado.
La condena se centra, entre otros hechos, en el homicidio de Camilo Barrientos Durán, conductor de un bus escalera que cubría la ruta entre Campamento y Yarumal. De acuerdo con la investigación, Barrientos fue señalado por el grupo como colaborador de la guerrilla y fue asesinado a tiros por sicarios el 25 de febrero de 1994. El Tribunal detalló que Uribe Vélez recibió información sobre la víctima, la compartió con otros miembros y participó en la planificación del crimen.
El proceso judicial contra Santiago Uribe Vélez se inició en 1995 tras una denuncia. Tras más de una década de investigaciones, en primera instancia un juez lo absolvió en noviembre de 2024. Sin embargo, el 25 de noviembre de 2025, el Tribunal Superior de Antioquia revocó esa decisión y lo condenó a 28 años y 3 meses de prisión, una multa equivalente a 6.500 salarios mínimos mensuales legales vigentes e inhabilidad para ejercer funciones públicas por 20 años.
La defensa interpuso un recurso de impugnación especial, que fue remitido a la Corte Suprema que resolvió el caso esta semana, evitando el riesgo de prescripción del delito de concierto para delinquir, cuyo plazo vencía el 9 de junio.
La decisión de la Corte Suprema se produce en el marco de la garantía de doble conformidad, tras revisar las pruebas que, según los magistrados, demuestran la responsabilidad penal de Uribe Vélez como líder del grupo. Entre las evidencias clave se destacan testimonios, como el del exteniente de la Policía Juan Carlos Meneses, quien vinculó directamente al procesado.




