Los ministros Armando Benedetti y Antonio Sanguino fueron los primeros en estampar su sello.
El Gobierno nacional, a través del ministro del Interior Armando Benedetti, confirmó el pasado lunes 16 de febrero, el inicio formal de la recolección de firmas para impulsar la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, una iniciativa impulsada públicamente por el presidente Gustavo Petro desde hace varios meses.
Benedetti publicó en su cuenta de X una fotografía de una planilla de firmas donde aparece su rúbrica, junto a la de otros funcionarios como el ministro de Trabajo Antonio Sanguino y la consejera Luz María Múnera.
“He firmado la convocatoria de una Asamblea Constituyente”, escribió el ministro, marcando así el arranque oficial de la campaña ciudadana.
El proceso se activa tras el aval otorgado por la Registraduría Nacional del Estado Civil el pasado 31 de enero, que reconoció al comité promotor de la iniciativa. Este comité cuenta con un plazo de seis meses —hasta el 6 de agosto de 2026— para recolectar al menos el 5 % del censo electoral, equivalente a aproximadamente 2.069.760 firmas válidas, aunque los promotores han señalado como meta superar los 3 millones de respaldos.
Una vez alcanzada esa cifra, el proyecto de ley para convocar la Asamblea se radicaría ante el Congreso de la República, que entrará en funciones el 20 de julio de 2026 con la instalación del nuevo periodo legislativo. De ser aprobado por el Legislativo y revisado por la Corte Constitucional, eventualmente podría someterse a votación popular.
El Gobierno defiende la propuesta como una vía para que el “poder constituyente” se exprese y permita avanzar en transformaciones estructurales del país. Sin embargo, la iniciativa ha generado amplio rechazo en sectores de oposición, gremios empresariales, académicos y analistas, quienes la consideran una maniobra para rediseñar instituciones en beneficio del Ejecutivo en un contexto electoral y de final de mandato presidencial.
La recolección de firmas ya comenzó en varias ciudades, incluyendo Barranquilla y otras capitales regionales, y se espera que se intensifique en las próximas semanas con puntos fijos y movilizaciones ciudadanas.




