El blindaje del vehículo evitó que los disparos atravesaran la carrocería e impactaran a los uniformados.
Un hecho criminal, atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN), se registró la tarde del martes 28 de julio en la vía que comunica a Cúcuta con el municipio de puerto Santander, en el departamento de Norte de Santander.
Hombres armado atentaron contra una camioneta marca Toyota, de placas QKL-431, en la que se movilizaban el comandante de la Estación de Policía de Puerto Santander y un patrullero que conducía el vehículo.
Primero, fueron atacados con explosivos y posteriormente con ráfagas de fusil. Por fortuna, el vehículo era blindado y el mayor José Luis Vargas Manrique y el patrullero Holguer Jaimes resultaron ilesos y no fueron alcanzados por los proyectiles.
La violencia del ataque fue tal que la camioneta quedó completamente destruida en su exterior, con las marcas de los impactos de bala que no alcanzaron a atravesar la carrocería ni los ventanas. Según el reporte de la Policía Metropolitana de Cúcuta, el oficial y el patrullero recibieron el apoyo de compañeros que se desplazaron a la zona posterior al hecho.

Norte de Santander será uno de los territorios priorizados en materia de seguridad por parte del Gobierno entrante, conforme a lo manifestado por el presidente electo Abelardo de la Espriella la semana pasada en medio del empalme regional que sostuvo con el gobernador y los alcaldes de ese departamento.
En esa zona, sobre todo en la subregión del Catatumbo, hay presencia del ELN y del Frente 33 de las disidencias de las FARC de la línea de alias Calarcá, que comanda alias Andrey Avendaño y Jhon Mechas.
Informe: Luis Ángel Terán





