Camilo Rojas, asesinado por varias puñaladas que recibió en distintas partes de su cuerpo, se convierte en la primera víctima mortal a manos de ‘barras bravas’ en Colombia en este 2026.
Por: Iván Peña Ropaín.
La alegría que había entre aquellos hinchas que ven el fútbol como debe ser: en paz, porque retornaba a la primera división del fútbol profesional colombiano, luego de 6 largos años, el clásico de los Santanderes entre Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga, se terminó viendo empañada por la muerte y la violencia que siguen sembrando las ‘barras bravas’ en Colombia.
La tarde del martes anterior, en el estadio General Santander, Cúcuta recibía al Bucaramanga por el juego que abrió la tercera jornada de la Liga Betplay-I 2026. Más allá de que ese cotejo acabó en tablas con un dos-dos, la temática se centró en los desmanes suscitados al final de las acciones futbolísticas.
Según informaciones preliminares, todo comenzó en el interior de ese escenario, al darse una especie de cacería de parte de ‘barristas’ del Motilón contra un grupo de hinchas que identificaban ser del Búcaros, trasladándose todo luego a las afueras de dicho estadio.
En sectores aledaños, sumándose a los encontronazos que se dieron con miembros de la Policía Nacional que buscaban controlar a los violentos, los orates adeptos al conjunto ‘negri-rojo’ alcanzaron en su montería a uno de los que terminó siendo seguidor del rival de región, propinándole seguidamente, de forma impía, varias puñaladas.
El hoy occiso, quien fuera identificado con el nombre de Camilo Rojas, de 24 años, alcanzó a ser trasladado de urgencias a un centro asistencial en la ciudad de Cúcuta, pero al llegar al sitio los galenos poco pudieron hacer por salvarle la vida. Mientras, se supo que no ha habido captura por este suceso de sangre, el cual, una vez más, empaña el fútbol colombiano.




