La organización armada ilegal lo presenta como “gesto de buena voluntad” hacia un eventual escenario de diálogo con el gobierno venidero.
Un nuevo comunicado emitido por el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), estructura armada conocida por las autoridades como Clan del Golfo, volvió a encender el debate nacional sobre seguridad, control territorial y eventuales escenarios de acercamiento político.
En el documento, el grupo armado asegura que suspenderá temporalmente el recaudo del llamado “impuesto de guerra” sobre actividades comerciales legales urbanas en varios municipios del país, medida que, según afirman, estaría vigente entre el 10 de julio y el 10 de octubre.
La organización ilegal presenta esta decisión como un supuesto acto de “buena voluntad” dirigido al presidente electo, Abelardo de la Espriella, así como a países y organismos mencionados como acompañantes o mediadores de eventuales conversaciones. Entre ellos cita a España, Noruega, Suiza, Catar y sectores eclesiásticos vinculados a procesos de paz.
Según el texto, la medida abarcaría zonas de Antioquia, Córdoba y Sucre donde el grupo asegura tener presencia mediante distintas estructuras armadas. No obstante, el mismo comunicado sostiene que mantendrá actividades de control territorial y afirma que continuará garantizando “seguridad y justicia” en esos territorios, una declaración que previsiblemente alimentará nuevas discusiones sobre el alcance del poder ilegal y la presencia institucional del Estado.
El documento también incluye una invitación al gobierno entrante para que designe observadores que acompañen espacios de conversación y afirma que existe disposición hacia una salida negociada al conflicto.
Hasta el momento, cualquier eventual acercamiento dependerá de pronunciamientos oficiales y del marco jurídico y político que defina el nuevo gobierno.




