A través de la ONG Cleo, adelanta múltiples campañas a favor de la población vulnerable.
Hace 15 años las prácticas universitarias en el Sciences Po Aix trajeron a Cécile Lavergne hasta Colombia, tierra en la que ha dejado su mejor huella, tanto así que acaba de recibir la nacionalidad colombiana por Mérito de manos de la Cancillería.
Sin embargo, fueron las personas, la música y la alegría de Barranquilla las que la terminaron de enamorar totalmente. Esta politóloga franco-colombiana sabe que en la ciudad hay mucha tela por cortar en proyectos de desarrollo social y, especialmente, muchas personas maravillosas que merecen una mano para tener un mejor futuro.

Lavergne es especialista en gestión de proyecto y gestión de conflictos armados, con maestría del Instituto de Estudios Humanitarios Internacionales y, además, es la fundadora y directora ejecutiva de CLEO una ONG ubicada en Barranquilla y Francia.
La misión de CLEO consiste en desarrollar metodologías innovadoras y proyectos sociales que permitan un mayor desarrollo humano y sostenible en Colombia, reduciendo las desigualdades y superando la pobreza extrema; sumado a ello, funciona como Agencia de Asesoría en Acción Humanitaria.

CLEO está presente en cinco departamentos de Colombia: Atlántico, Bolívar, Magdalena, Guajira, Antioquia (golfo de Urabá) y Cundinamarca (Bogotá-Soacha). Realiza misiones de consultoría con organizaciones humanitarias y agencias de Naciones Unidas en Perú, Venezuela, Colombia y Guatemala.
La organización lidera varios proyectos, como el “Rugby Social”, por medio del cual más de 350 niños, niñas, adolescentes y jóvenes de Barranquilla están recibiendo formación integral de valores. El sueño es que varios de ellos puedan llegar jugar en una copa mundial.
En entrevista con Sergio García, director de Impacto News, a través de un “Live”, Cécile contó más detalles sobre CLEO y, especialmente, detalló por qué se enamoró de Barranquilla y decidió dejar su huella aquí.




